Cap. 8: Comienza el juego.
Beta Valentina corrió desesperada cuando Raven la liberó, necesitaba informar lo que había sucedido. El relato de la mujer carecía de cualquier tipo de sentido, por lo que fue tratada como una simple mujer que perdió la cabeza por los celos. El Alfa Román, la envió a su habitación para evitar que siga manchando la reputación de la familia.
Gran Alfa Eliseo convocó a una reunión familiar, ese cachorro desde el vientre materno desprendía un aroma dominante y linaje puro, era necesario mantenerlo en la manada y educarlo como el siguiente heredero.
Alfa Eliseo: - Expliquen la razón de ocultar a ese cachorro, ¿fue solo por el linaje de la madre? - las nuevas generaciones estaban llenas de intrigas, su generación solo terminaba con la vida de la competencia sin tocarse el corazón.
Alfa Román: - No estaba al tanto de su existencia – [esa noche había sido humillado como Alfa Líder]
Alfa Eliseo: - ¿no sabes que es lo que ocurre en tu propia casa? ¿eres digno de la manada? ¿por lo menos puedes saber quien es el padre? –
Alfa Román bajo la cabeza, sabía quién era, pero no se atrevía a decirlo.
Beta Liliana: - Gran Alfa Eliseo, ese niño es una mancha en nuestro linaje, deberíamos deshacernos de madre e hijo. – era su nieto, pero posiblemente podría lograr que regrese su preciado Alfa Mariano a la manada, si esa mujer desaparecía.
Alfa Eliseo: - ¡De ninguna manera! Ese cachorro es lo único que los mantiene en su posición de familia principal. Será el futuro Alfa de Cueva del Lupus, ese cachorro llevará a nuestra manada a lo más alto; lo más probable será que algún día tome posesión del reino. – tenía todas sus expectativas puestas en ese pequeño lobo.
Alfa Román: - es mi nieto, fruto de un romance entre mi hijo Mariano y la Omega, no es un cachorro ilegítimo. Mi hijo regresará para ejercer su rol de padre. –
Beta Liliana no lo podía creer, lograría traer a su hijo nuevamente a su lado, no era una Alfa por lo que no podía saber a ciencia cierta de cual de sus hijos era el cachorro; pero lo importante era poder tener control sobre el pequeño.
Alfa Eliseo: - Alfa Santiago ¿tienes algo que agregar?, te veo un poco molesto con la bendición que tu hermano mayor trajo a la manada. – Santiago había destruido a su hermano de la forma más vil, pero su propio cachorro lo traería de vuelta.
Alfa Santiago: - No tengo nada que agregar, pero solo quiero recordarles que Mariano se fue por voluntad propia. No creo que quiera cumplir el rol de padre, yo estoy dispuesto a criarlo como mi propio hijo. – fingiendo calma.
Alfa Román: - Mariano quería casarse con la Omega, lo autorizaré, después de todo esa chica no es una sirvienta común. Al saber que podrá tenerla solo para él volverá. –
Alfa Santiago: - ¿No sería enviada como esclava al rey Kairos? – la prefería muerta, a esposa de Mariano.
Alfa Eliseo: - Me retractaré, con enviar algún tributo olvidará el asunto, es una mujer manchada, ya no le sirve para el harén. –
Las puertas se abrieron y Beta Valentina, interrumpió acusando a Omega Clara de brujería. Sus padres estaban presentes por lo que tuvieron que ceder a sus súplicas e ir a interrogarla, era una pérdida de tiempo, pero el Alfa Eliseo quería asegurarse de lo que sintió cuando la vio por primera vez.
Valentina relataba ver un demonio con el rostro de Clara, la cual la amenazó de muerte, describió su ropa y su personalidad.
Los sirvientes que escucharon sus palabras, la sentenciaron como loca. Clara era un ser bondadoso y aguantó todos sus maltratos sin quejarse.
Al llegar al calabozo todo lo mencionado por Valentina carecía de veracidad, la ropa era la misma de horas antes, su cuello tenía marcas de estrangulación y heridas por todo su cuerpo.
Raven podía crear ilusiones ópticas perfectas, para vengarse no podía hacerlo fuera de la mansión. Con una mano sosteniendo su vientre, se arrastró hasta los pies del Alfa Santiago y suplicó piedad: - Alfa Santiago, no permitas que la Beta Valentina mate a mi bebé. – desplomándose y gimiendo de dolor.
Alfa Eliseo, exigió que sea revisada por el médico de la manada, le indicó a Santiago que la lleve a una de las suites de huéspedes, con solo tenerla en sus brazos el poder y vitalidad comenzaron a invadirlo; definitivamente la necesitaba a su lado.
Raven estudió las expresiones de cada uno de los presentes, era primordial encontrar sus puntos débiles para que se destruyan entre ellos, arrebatarles la vida sería demasiado bondadoso de su parte.
Al fusionarse, el aroma de su hermana brotaba por sus poros, pero necesitaba un par de días para adaptarse y aceptar que sería madre.
Luego de que las Omega la asearon, el médico ingresó junto a los tres Alfas y Beta Liliana. Raven fingía estar debilitada durante la revisión, era claro que lo único que les interesaba era el lobo en su vientre.
Clara había fusionado los restos espirituales de su hijo perdido con su cachorro, solo Raven podía controlar la vida y la muerte; pero Clara sabía como manipular las emociones de su hermana para que baje sus defensas y sus poderes tomen el control. Por eso antes de expirar su último aliento se disculpó por obligarla a romper el juramento que había realizado cuando recibió sus poderes.
El médico hizo el examen general, el cuerpo de la Omega estaba debilitado, pero el cachorro era fuerte. Alfa Eliseo era el más entusiasmado, sería su primer bisnieto y lo criaría para que mantenga sus ideales, superioridad de los Alfas dominantes.
El Gran Alfa se aseguró de que ella sea tratada como la esposa del Alfa Mariano, con eso le aseguraría protección: - Omega Clara, cuando Alfa Mariano regrese de su viaje te tomará como esposa y se hará cargo de nuestro heredero. – hablaba como si fuera algo que les pertenecía.
Raven solo sonreía con tranquilidad, fingiendo sumisión, mientras disfrutaba ver como la máscara del Alfa Santiago se resquebrajaba poco a poco. Los celos lo estaban ahogando, era un estratega, pero ante todo era un narcisista que no podía aceptar perder contra otro lobo.
Raven lo miró con la mirada sumisa y devota que Clara ponía cuando necesitaba cariño y protección; Santiago al verla sintió alivio al saber que todavía tenía el control de sus sentimientos.
Ignoraba que Raven solo quería enamorarlo hasta lograr destruirlo por completo, pero antes debía comenzar con las alimañas de su entorno y su primera víctima sería esa Beta Valentina.