De una pequeña semilla un poderoso tronco puede crecer. Esquilo ***** ANNIE Cuando regresé al departamento, no esperé encontrar ahí al padre de Beth, ni siquiera imaginé encontrarlo sentado en el desaliñado sofá de nuestro pequeño living. Puesto que cuando me había ido, noté la forma en la que miraba todo con una expresión de asco marcada en su rostro. Me detuve en la puerta al presenciar dicha escena; puesto que, el señor revisaba distraídamente su teléfono, mientras que Beatriz, se encontraba de pie frente a él, mantenía sus brazos cruzados a la altura de su pecho y lo observaba con una cierta rabia marcada en su mirada. No comprendía del todo que era lo que llevaba a Beth a tener tanto resentimiento hacia sus padres, puesto que, al imaginar la forma en que mis padres siempre me tr

