Desde lo sucedido, Violet había estado evitando a Dominic y a la rubia que había presenciado la escena unas horas antes. La vergüenza que había experimentado en aquel momento la llevaba a aislarse, y solo con recordarlo se ruborizaba. Había decidido pasar la mañana en su habitación, esquivando a los dos, sintiéndose incapaz de enfrentar a Dominic después de haber quedado embobada al ver su cuerpo ligero de ropa. Apenas había podido articular palabra en ese instante y se sentía incapaz de mirarle a los ojos. Los golpes en la puerta la sacaron de sus pensamientos. Se levantó de la cama y se acercó con cautela, como si del otro lado hubiera peligro. No entendía por qué actuaba de manera exagerada, pero ya había tenido suficiente drama desde su regreso a la ciudad. No quería ser la responsabl

