Saliendo del centro comercial, Franco disfrazado de mendigo, se acerca a Sofía y aprovechando la bondad de ella, le dice con voz triste. _Señora ¡Por favor! ¿No tiene algo de comer? Tengo mucha hambre, llevo días sin probar bocado. Los hombres de seguridad intentan apartarlo, pero Sofía conmovida por el aspecto del hombre y sus palabras, se los impide. _No tengo nada de comer conmigo, pero le voy a dar dinero para que se compre un delicioso almuerzo_ Le dice Sofía sin reconocer que el hombre que estaba frente a ella era Franco. Cuando Sofía extiende su mano para darle el dinero, Franco la jala con fuerza y apoyándola contra su pecho de espaldas, coloca un arma en su cabeza. los hombres de seguridad reaccionan enseguida, pero él, dispuesto a todo les dice. _Si ustedes se mueven un cen

