Grace. Dos meses después las cosas eran un caos. En definitiva, porque primero; acabábamos de terminar los exámenes y las vacaciones de invierno estaban a apenas unas horas de comenzar y segundo; teníamos que irnos de vacaciones en tiempo récord y aun todos nos encontrábamos dentro de nuestros respectivos salones en el instituto. Aún así, intento sobrevivir a la espera como puedo. Solo faltan cinco minutos para que la campana suene y ya tengo hecha mi maleta para largarme de aquí de una puta vez e irme a la playa con Oliver y los chicos. El timbre sonó, fui la primera en levantarme e irme diciendo: «Adiós hijos de puta, los veo luego» Salí corriendo al salón 405G donde estaban Oliver y los demás. Ellos también estaban felices porque nos íbamos de esta aburrida ciudad. ― Bueno, vamos a o

