Pánico.
Nick y Victor corrieron al aula, la mayoría había salido. Su mente estaba por todos lados, no supo qué hacer, quizás si Victor no estuviera ahí se hubiese vuelto loco.
—Ve y busca a Blake, yo voy por Willy — dijo Victor. Nick asintió y corrió a las gradas de la cancha de football, buscando al grupo de amigos.
Los vio de lejos, charlando con sonrisas, riéndose. Corrió a ellos, sudando y casi sin aire. Sam fue la primera en verlo acercarse.
—Blake — llamó al novio de Nick. En cuanto lo vio, Blake corrió a él preocupado.
—Pero vamos a ver, ¿qué te pasa?
Nick ni siquiera podía respirar.
—Lu...
—¿Lu?
—Lucas.
Blake se temía lo peor.
—¿Qué pasa con Lucas?
Nick tomó todo el aire que pudo.
—Que Lucas volvió, joder — dijo entre jadeos.
El grupo se paralizó.
¿Por qué había vuelto? Mientras Blake caminaba al pasillo de las aulas, seguía buscando una respuesta lógica. ¿Por Nick? Había pasado muchísimo tiempo, si seguía obsesionado con esa puta idea tendría que llamar al mismo hospital de Morgan.
No entendía lo que buscaba ahí, seguramente nada bueno. La campana sonó anunciando el inicio del descanso. Esperó fuera.
Se había separado de sus amigos para confrontar la amenaza el sólo, y entonces vio a Lucas, caminando como si nada por el pasillo en dirección de la cafetería. Blake lo detuvo. Lucas lo miró. Ninguno dijo nada en primer lugar. Había salido de la segunda aula. ¿Por eso no lo habían visto el día anterior?
—Hola — dijo Lucas después de un rato de estarse solo mirándose, en su voz sonaban los nervios y el miedo que le tenía a Blake.
—¿Qué coño crees que haces?
—No quiero problemas...
—¿Cómo coño no vas a querer problemas si regresaste aquí?
—¿Lucas? — Escucharon una vocecita detrás de Lucas.
Blake levantó la vista y encontró a una chica rubia, pequeñita y con una cara muy dulce. Ella llevaba el uniforme impecable, su cabello era larguísimo, parecía una princesa. Su rostro estaba preocupado al ver a Lucas con Blake.
—Ahora voy, Hanna — le dijo Lucas.
Blake siguió mirando a la chica, cuando ella se retiró escuchó de nuevo a Lucas hablar.
—Te lo ruego — dijo Lucas suavemente —, no quiero problemas contigo ni con nadie, no es mi intención.
—¿Por qué volviste?
—Mi papá me obligó — le susurró —, yo tampoco quería venir aquí de nuevo, sé que todos me odian y es como un suicidio.
—Te fuiste después de haber logrado que mi hermano casi se matara — la ira en la voz de Blake se hizo presente.
—Lo sé — dijo Lucas — y no tienes idea de lo mucho que quiero regresar el tiempo y cambiar lo que hice.
Blake sintió que la sangre le hervía. Eso no podía cambiar nada de lo que había hecho, jamás aceptaría sus disculpas.
—Si no me perdonas puedes hacer lo que quieras conmigo — dijo Lucas de nuevo —, no me opondré ni te acusaré con nadie, solo mantén a mi Hanna fuera.
—¿Tu "Hanna"?
—Es mi novia... ella no ha hecho nada malo. Te lo ruego.
—Lucas, come on, hurry up! — Escuchó Blake a la chica.
Blake se apartó de Lucas, quien bajó la mirada y se alejó en dirección a su novia.
Cuando regresaron a clase, estaban nerviosos. Nick se comía las uñas. Blake no quería ni imaginarse todo lo que podría estar pensando. Además, tenía que replantear sus planes del año.
What a f*****g bullshit.
Pato explicaba algo que nadie quería escuchar, como era habitual, Nick ya sabía ese tema desde hacía tiempo. Saco su cuaderno e hizo algunos rayones con el lápiz para calmar un poco sus ansias. ¿Qué quería ahora Lucas? ¿Por qué había regresado? El mundo parecía alineado en el momento en que tenía problemas con Blake para traer de vuelta a su ex novio. Dirigió su mirada a su novio que lo veía a él.
No se dijeron nada.
Con solo las miradas entendían perfectamente lo que el otro pensaba. Pato notó que su audiencia estaba distraída.
—No llevamos ni media semana — dijo — ¿no pueden poner tantita atención?
Incluso Daniel estaba serio.
—¿Qué les pasa?
—Lucas está en el segundo grupo — dijo Victor sin filtro.
Y es que, todos sabían quién era Lucas. Lo conocían de aquél vídeo del año pasado. No había necesidad de presentarlo. Incluso Pato se mostró nervioso pero rápidamente cubrió su expresión con una risita.
—Na'más no vayan a hacer un desmadre como la última vez — advirtió —, porque van a terminar en detención o peor.
—No suena tan mal — dijo Will —, ya todos hemos estado ahí.
—Sí, Willyberto — respondió Leo —, por eso mismo Huxley puso más reglas.
—Director Huxley — corrigió Victor.
—Nada más no se metan en problemas — pidió Pato —. No creo que los aguanten.
Nick siguió a Victor y Demian al club, mientras la pareja se comportaba melosa y juguetona.
Asco.
Agradecía que Blake no fuera así. No soportaría tanta miel. O eso pensó hasta escuchar pequeños "te amo" de parte de ambos, seguido de pequeños besos en las mejillas. Nick se paró en seco mientras los veía.
Victor abrió la puerta del club.
—Jooooder — dijo Demian, viendo el lugar —, pero Victor, ¿no podías usar el baño embrujado?
Nick soltó una risita. Jamás había interactuado con Demian, ahora iban a estar juntos un año entero.
—Calla, tontito — dijo Victor.
—¿Vamos a limpiar o qué? — Preguntó Nick. Victor asintió.
Iba a ser un largo proceso. Uno aburrido. Nick se puso sus audífonos mientras Demian y Victor iban por objetos de limpieza. Quitó las coberturas de los muebles que habían una por una. Suspiró y se sentó. Demian y Victor se veían tan felices, jugaban demasiado entre ellos, se reían, se besaban, se decían cosas lindas, Blake no era así, con él era besarse, follar y pelear. Joder.
¿Estaba celoso?