Eduardo y Rodolfo se encuentran frente a un problema, tomar la justicia por sus propias manos fue el peor error de Rodolfo y ahora debe atar los cabos sueltos para que las investigaciones no lleguen a él. Personalmente piensa que fue un acto desesperado y justificado dadas las circunstancias, pero no quiere verse involucrado ni enfrentar las consecuencias. —Pienso que debes eliminar a la persona que te ayudó con la bomba —sugiere el gobernador. —¿Qué dices? ¡Eso está fuera de todo lo que soy! No puedo matar a nadie. —Rodolfo, en el instante que tomaste la decisión de pagar para que eliminaran a esos abogados cruzaste una línea fuera y en contra de todo lo que eres, un hombre de principios, los mismos que decidiste dejar de lado ¿Tu qué creías? No siempre las cosas salen bien, te dije qu

