—Yo sé que ustedes justo ahora me están odiando —comenté con mi poca voz, mirando a la familia de Thomas —, pero necesito que se aferren conmigo a la idea de que él volverá, yo sé que lo hará, por favor no autoricen que lo desconecten. Helena sollozo abrazándome con fuerza y acariciando mi cabello, la abracé sintiendo su débil cuerpo junto al mío, dios, no quiero ser la culpable de que ella pierda a su hijo. —No te odiamos cariño, Thomas hizo lo que hizo porque así lo quiso, el que ahora esté en una cama de hospital con casi cero probabilidades de sobrevivir no te hace una culpable. —Pero es mi culpa —ella negó limpiando las lágrimas de mi rostro. —Él lo hizo porque así lo quiso, porque te ama mucho y prefirió recibir un disparo a que fueras tú la que hubiera muerto. —Yo no quería

