Fue dos semanas después de abrir sus ojos por primera vez que Thomas por fin despertó, no fue algo sencillo, tuvieron que calmarlo y decirle poco a poco lo que había sucedido. Casi no tuvo secuelas, de hecho los doctores se esperaban algo peor, pero él fue muy valiente y lo único estropeado que tenía eran sus músculos debido al largo tiempo que pasó postrado en una cama de hospital. Desgraciadamente él no despertó a mi lado, de hecho lo hizo en las horas de la noche, horas en que estuvieron evaluandolo y cuando yo llegue a la mañana me dieron la noticia: Estaba despierto. Al principio no me lo creí, tenía miedo de entrar a la habitación y encontrarlo con los ojos cerrados, tardé al menos unos quince minutos dándome fortaleza para entrar, no porque no quisiera verlo, sino por el hecho de

