ETERNO| CAPITULO 16

1228 Palabras

ROMA, ITALIA. Luca no pudo mantenerse quieto en la silla. Sus ojos estuvieron fijos en la puerta mientras esperaba la llegada del hombre al que deseaba conocer. Se quedó en silencio pensando en las palabras apropiadas para negociar con él, pero en el fondo sólo podía recordar los labios de Gabriella. La había dejado encerrada, prometiendo volver en cuanto terminara, pero solo Dios sabía si su obstinada esposa le haría caso. Benedetto estaba ocupado con Giancarlo Tognazzi, tan ocupado que no se dió cuenta que su señora había sido encerrada. Entró en la estancia comunicando a Luca que el hombre al que deseaba ver había llegado o más bien le obligaron a estar allí. Los ojos del menor de los Salerno se posaron sobre el coronel que hizo acto de presencia con esa mirada seria y roída que so

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR