Pov. Tadeo
-No entiendo por qué hacen estas reuniones- Digo cansado
-No pueden ser tan malas...- Respondió Jason intentando animarnos mientras caminábamos hacia el gimnasio.
-Sí que lo son, nos obligan a ir al gimnasio cada vez que el equipo de fútbol gana para darles una medalla y que los chicos presuman ante toda la escuela lo que ganaron- Respondió Lucía igual de harta que yo.
-Oh vamos chicos, perdemos clase- Contestó él
-Sí, ¿pero a qué precio Jason?- Pregunta Lucía dramáticamente alzando sus manos- ¿A qué precio?- Se recarga en el hombro de él y empieza a llorar falsamente.
Los tres éramos buenos amigos, yo sabía que Lucía estaba enamorada de Jason y honestamente tiene mucho sentido...Jason es un chico bastante atractivo e inteligente, me sorprendería si ella no tuviera un crush en el.
-Jajaja, tranquilos chicos- Se ríe él- ¿Cómo cuanto dura esta cosa?- Claro, Jason al ser nuevo no le habían tocado estas reuniones tan aburridas.
-Bueno...tomando en cuenta que todos los alumnos se sienten, guarden silencio, los profesores hablen, la entrada de las porristas, la premiación a los atletas- Empiezo a calcular el tiempo mentalmente- unas dos horas- Respondí
-Bueno, se supone que ahora nos tocaba mate y luego historia, así que no tendremos esas dos clases- Dijo Lucía con cierto alivio.
Cuando llegamos al gimnasio nos sentamos en la quinta fila de las gradas, lo que nos dio una vista muy buena a todo lo que pasaba en el centro del gimnasio.
Odiaba estos eventos, era la oportunidad perfecta de que los chicos de la escuela presumieran sus habilidades y las porristas presumieran su belleza. Tal como predije, los profesores tardaron 15 minutos en callarnos a todo el gimnasio.
La entrada de las porristas llegó y el gimnasio estalló en gritos de ánimos mientras se formaban en fila. Había visto miles de veces esta rutina, pero una porrista en especial llamó mi atención.
La chica tenía el pelo mal cortado y unas plumas adornaban su cabeza, era morena y bastante atractiva en mi opinión.
Jason también la miraba, pero su mirada no detonaba lujuria como la de los demás chicos, si no sorpresa. Lucía al ver que el la estaba viendo veía a la nueva chica con mala cara.
Los chicos ganadores entraron victoreando y no fui el único que miraba a la chica nueva. Solo una pregunta rondaba por mi cabeza: ¿Quién mierda era ella?
-Como sabrán- Empezó el director acallando los festejos de los alumnos- hoy nos reunimos para festejar a los tigres de los Andes, por su cuarta victoria consecutiva- Dijo el director mientras los profesores entregaban las medallas, cada uno de los chicos del equipo dijo unas palabras, en eso llegó el turno de hablar del capitán del equipo, Julio.
-Bueno, esta victoria no se podría haber logrado sin todo su apoyo- Dijo "humildemente"
Si como no
-Pero tengo una pregunta, tú- Dijo señalando a la chica que me había interesado- ¿Cuál es tu nombre linda?- El gimnasio empezó a hacer sonidos de burla, la chica misteriosa solo rodó los ojos negando con la cabeza mientras todo el gimnasio chiflaba y gritaba.
-Hablo en serio muñeca- Insistió Julio.
Uno de los chicos del equipo le pasó un micrófono a la chica
-Yo también idiota- Le contesta de manera brusca.
Ahora toda la escuela decía: OOOOOOHH, nunca nadie había rechazado así como así a Julio, digo comparado yo con él no era nada.
Esta chica cada vez se me hacía mas interesante...
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-¿Vieron a la nueva porrista?- Pregunté mientras nos sentábamos en nuestra mesa. Era hora del almuerzo, donde seguramente los campeones del equipo llegarían con las porristas, yo solo quería verla a ella.
Jason asintió mirando por toda la cafetería como si buscara a alguien.
-Jason...¿estás bien?- Preguntó Lucía
-Si- Respondió a secas.
-Bueno, hablando de la nueva chica de seguro es otra de las típicas, ya saben: arrogante, zorra, llena de maquillaje.
Jason frunció el ceño ante sus palabras. Iba a decirle algo pero Jason me ganó
-¿Qué te hace pensar eso Lucy? No la conoces...
-Seguramente es nueva y quiera causar una nueva impresión, pero las zorras del instituto no tardarán en transformarla como ellas- Le contesta Lucía.
-Esta mal juzgar a alguien así como así sin conocerla- Digo un poco molesto por su actitud.
-Solo digo la verdad, ¿viste como Julio le hablo? Seguramente caerá rendida a sus pies así de rápido- Se encoge de hombros.
-¿Pero viste como le respondió? Es claro que no está interesada- Dije defendiendo a la chica.
-Seguramente lo hizo para no quedar en ridículo- Vuelve a a****r Lucía.
Unos gritos y aplausos se escucharon por la cafetería, nos giramos y ahí estaba el equipo con las porristas recibiendo palmadas en la espalda y felicitaciones, yo solo buscaba con la mirada a la chica misteriosa pero no la encontraba.
Después de unos minutos la chica entró a la cafetería: ya no traía su uniforme de porrista, solo usaba una sudadera azul con el logo de súperman, unos shorts y unos tennis negros. La chica entró mirando su celular pero al ver que la cafetería entera se calló levantó la vista.
Sus ojos no tenían un color definido, eran como si...como si cambiaran de color, esta chica sí que era hermosa.
Sus ojos se posaron en un lugar en específico: la mesa en la que estábamos sentados, sonrío y se acercó a nosotros guardando su celular.
-Hola, ¿puedo?- Preguntó la chica, Jason asintió emocionado y la chica se sentó al lado de él.
-¿Quién eres?- Preguntó Lucía matándola con la mirada.
-Piper, mucho gusto- Piper agarró la manzana que estaba en el plato de Jason y le dio una mordida. Wow...
-Yo soy- Iba a presentarme pero Lucía me interrumpió bruscamente.
-Y ¿qué haces aquí? ¿No deberías de estar con los populares?- Atacó Lucía
-¿Por qué debería? Son bobos, las chicas están llenas de implantes y de cabello teñido, ni hablar de los chicos llenos de hormonas y esteroides- Se burla Piper. Dios, que nombre más bonito.
-¿Así como tú?
-¡Lucía!- Exclamé molesto por su actitud.
-¿Disculpa?- Ofendida se levanta de la mesa. Nos mira a mi y a Lucía pero su mirada se detiene en Jason.
-Creo que será mejor irme...te veo luego Jason
-Pipes, espera, quédate- Jason le agarra la mano y puedo sentir como Lucía se pone tensa a mi lado.
Piper volvió a mirar a la chica y asintió sin decir nada volviéndose a sentar.
-Lo siento es solo que mis amigos no están acostumbrados a ver chicas tan lindas como tú- Bromea Jason tocando la nariz de Piper con su dedo juguetonamente, Piper sonrió - Que se porten amable con nosotros- Continúo.
-Bien, creo que empezamos con el pie izquierdo, ¿cuál es tu nombre?- Me pregunta ella.
-Yo soy Tadeo y ella es-
-Lucía, la novia de Jason- Me interrumpió Lucia
-¿Novia?- Piper miró a Jason, luego a Lucía y por último a Jason otra vez. Sonríe.
-Creo que debe de haber una equivocación porque según yo recuerde, ella es mi novia- Dijo Jason rodeando a Piper con su brazo.
Lo último lo dijo en voz alta, seguro se dio cuenta de todos los chicos que nos miraban, o más bien a Piper...incluyéndome a mí
Novia. Pfff, pero claro que esta chica debía de tener novio...¡solo mírenla!
-¿Q-qué? ¿Por qué nunca nos dijiste?- Exigió Lucía al borde de las lágrimas.
-No lo considere necesario- Jason se encoge de hombros y sigue comiendo compartiendo su almuerzo con Piper.
Pov. Jason
Por fin se acabaron las clases, después de ese incómodo momento con mis amigos mortales y mi novia no me atrevía a mirarlos a la cara. Lucy se había ido de la mesa después de enterarse que tenía novia y Tadeo, algo incómodo también se fue.
-Jason, Pipes ¡apúrense!- Gritó Percy desde su auto.
-¿Por qué tanta prisa chicos- Dijo Piper subiéndose al carro, yo detrás de ella.
-Una empousa nos venía siguiendo- Respondió Annabeth mientras ambos abrochábamos nuestros cinturones, la escuela se quedo mirado el carro.
Pero creo que algunos miraban a Annabeth y a Percy.
-Campamento mestizo, ahí vamos- Dijo Percy pisando el acelerador del carro mientras nos dirigíamos a Long Island