Llegó la noche y Ezra se había sentado un rato a tomar un poco de aire en la rotonda de la escuela, habían pasado tantas cosas, demasiadas cosas, se sentía feliz y a la vez el miedo por su encuentro con Williams Ford no lo dejaba tranquilo, no creía que esto fuera algo que él mayor dejaría pasar. Su retiro de las peleas había significado una pérdida fuerte de dinero y no sabía si en algún momento Ford se había enterado de lo que pasó con su hija, suspiró en eso lo vio acercarse, con carta de sueño y las mejillas sonrosadas, lo adoraba, haber encontrado a Paul era de las mejores cosas que le habían sucedido, ni el mismo entendía como lo había enamorado, pero lo había conseguido era su Omega, su complemento. − ¿Vamos a dormir? − le preguntó dándole un besito en la nariz, Ezra sonrió y le ac

