—Wow, no te había visto despierta tan temprano en unas vacaciones desde… Nunca. Nacho debe ser especial —bromeé cuando llegó a mi lado y me abrazó con fuerzas mientras Chace se alejaba de nosotras. Mi prima sonrió irónica. —¿Cómo está la resaca? —me preguntó complicada por las cosas que traía. —Creo que se fue sin dejar rastro. Lo espantó la conversación que acabo de tener. —Sorprendentemente la mía también. Traje jugos y bebidas, tu traje de baño, sillas de playa, quitasol, música por supuesto, bronceador, unos snacks y unas toallas. Mi prima pensaba en todo. —Los chicos tienen cerveza —dije subiendo las cejas, aún sorprendida por eso y ella puso cara de asco mientras la ayudaba con las cosas. —No quiero saber de cerveza hasta... —Miró su reloj—. Un

