—Señora Abdullah… ella la acompañará al laboratorio donde le tomaran varias muestras… será solo unos minutos, y la traerán de vuelta con su esposo Lia giró hacia Said quien dejó la tableta encima de la mesa, y se levantó ofreciéndole la mano para que ella se levantara después de la indicación del médico. Ella tomó su mano para colocarse frente a él totalmente nerviosa, pero no por el hecho de que sacarían muestras de su sangre, sino por todo el acto que se estaba ejecutando en el momento y lo que vendría posteriormente para ella… «¿Sería adecuado decirle a Said cuando estuvieran solos que ahora no se sentía segura de esto?» —No tengas miedo… —Él le tomó la barbilla para alzarla haciendo que los demás dejaran de existir—. Estaré aquí esperándote, luego de esto iremos a comer lo que dese

