—¡Chao! ¡Pásalo bien y pórtate mal! —exclamo mientras la veo caminar con una sonrisa a toda prisa hacia el elevador, me tira un beso y entra a la caja metálica. Cierro la puerta y camino hacia mi habitación, apagando las luces del resto del departamento. Me tiro en la cama, me quito las zapatillas y doy un largo suspiro. Penélope acababa de irse, después de estar todo el día entre el spa, el salón y las compras, pero sonrío satisfecha de todo lo conversado, y sobre todo por haber hecho algo tan distinto para mí. Tomo el laptop y reviso algunos e-mails, por unos minutos. Una vez revisados, dejo el laptop a un lado y enciendo la tv, dispuesta a ver una de mis series favoritas: Doctor House, hasta que minutos después, el sueño me vence por completo, quedándome profundamente dormida. 『 Al

