『 Lucca 』 Llego a casa y soy recibido por Nana que me quita la chaqueta de las manos y aprovecho de dejarle un beso en la sien y un abrazo. —¿Cómo estás Nanita? —pregunto y como siempre me sonríe cálidamente. —Todo bien mi niño; ya va a estar lista la cena, para que se refresque un poco. —ordena y sólo puedo sonreír porque siempre me mangonea. Asiento y le guiño un ojo. —¿Amber está en casa? —pregunto, ya que no supe más de ella desde que estaba junto a Penny. Nana hace un sonido afirmativo, mientras la sigo a la cocina. —Dijo que se daría un baño y se recostaría un momento, mi niño. —señala y camino hacia el dormitorio, mientras me quito las colleras y la corbata. Abro la puerta sin hacer mucho ruido por si está dormida, pero sólo veo su móvil tirado en el piso el cual tomo y d

