『 Lucca 』 Me despiertan unos leves golpes en la puerta, me pongo rápidamente la camiseta y jean gris. Abro la puerta y Luisa me avisa que estamos por llegar, para que nos preparemos para aterrizar en los próximos minutos, le doy las gracias y vuelvo a cerrar. Admiro por unos minutos a mi compañera que duerme plácidamente, desnuda bajo las sábanas de seda, y que de solo pensarlo me dan ganas de tomarla nuevamente. Me acerco a ella y comienzo a pasar suavemente mis dedos por su espalda, ya que hace semanas no despierta asustada, por lo que puedo hacerlo con la tranquilidad de que no le dará una nueva crisis de pánico. El roce de mi nariz en su cuello y espalda, le erizan la piel, se remueve bajo las sábanas y sonrío triunfal. —Cinco minutos más… —pide aún somnolienta. —Me encant

