『 Amber 』 Llegamos al mismo restaurant que soñé, la diferencia es que por dentro es muy distinto, ya que tiene un estilo más moderno y no tan clásico, a como lo visualicé. Apenas entramos la host abre los ojos, probablemente al reconocer a Lucca, por lo que su sonrisa le parte la cara. —Buenas noches señor Piaggio, los estábamos esperando. —saluda cordial, haciéndonos un ademán para que la sigamos. Caminamos por un pasillo, bajo la atenta mirada de los comensales, hasta que nos llevan a un sector más apartado, donde hay una mesa central que es donde nos sentamos. La verdad es que los nervios son tantos, que ni siquiera he comido lo que pedí, mamá me da miradas cómplices, por lo que sonrío de vez en cuando y Lucca me toma la mano, entre su entusiasta conversación con papá, para

