『 Lucca 』 Caminamos hasta entrar al hospital, donde nos tomamos un café, comimos unos sándwich y ahora vamos camino a nuestras habitaciones. Así como si fuéramos una pareja de adolescentes, la dejo en la puerta de su habitación, mientras me sonríe con sus mejillas sonrojadas. Esto es demasiado extraño, ya que en nuestros sueños tuvimos muchísimas veces intimidad y cada encuentro lo llevo tatuado en la piel, pero ahora las cosas son distintas, somos dos personas reales, en un mundo real, y que, pese a que tuvimos algo en común, debemos volver al inicio. —Descansa hermosa, probablemente mañana tendremos noticias del doctor Niels. —menciono, antes de despedirnos. —Eso espero… Descansa tu también. —dice tierna, lo que hace que mi corazón se ponga a mil. Acuna mi rostro con s

