—No quiero que te vayas, Adele, no sabría que hacer si tú no estás aquí conmigo, con nuestros hijos. No sé si soporte el no poder verte reír, abrazarte, es todo muy drástico. —Ryan comenzó a llorar, Adele lo abrazó sin preguntar nada más. Ryan se separó del abrazo con delicadeza, Adele al verlo, hizo ademán para secarle las lágrimas pero él se lo impidió. Adele tomó la mano de Ryan y lo condujo a sus labios, depositó un corto beso sobre la mano de Ryan. —Lamento mucho lo que está pasando ahora entre los dos, me gustaría recordarlo todo. —Ryan la escuchaba con atención—. Pero ya verás que todo estará bien. Conmigo o sin mí, debes seguir adelante. —Espera, ¿qué? ¿Tú te volviste loca, Adele? Yo no puedo vivir sin ti, mujer, compréndelo. —Lo dices como si yo fuera culpable de lo que está

