—¿Y bien, Jess? Sigo esperando que me digas la verdad. Para la rubia no era fácil contarle a Adele que su novio era el responsable de la fotografía y los titulares en las redes. Si ya la relación iba en decadencia, terminaría hundiéndose por completo. Pero Adele le insistió tanto que no pudo soportarlo más y lo soltó. —Brandon fue quien lo hizo. La mirada de Adele era intensa, oscura, transmitía frustración y dolor. Frustración porque no esperaba aquella puñalada de la persona que más amó en el mundo. Dolor porque —¿Qué mierda estás diciendo, Jessica? —Lo de la foto, él lo hizo. —Adele se quedó callada, recordando lo ocurrido el día anterior pero no lograba encajar la pieza del rompecabezas, nada le cuadraba—. ¿Qué pasa, Adele? —Es un chiste, ¿cierto? —Jessica negó, con la mira

