Veintisiete de octubre. Era el cumpleaños de Brandon. Entre todos sus amigos y familiares le prepararon una fiesta sorpresa, él las disfrutaba al máximo. Los padres de Brandon invitaron a Adele, ella lo dudó pero finalmente accedió con la condición de que permitieran la entrada de su novio. Los señores Agostini no tuvieron problema en absoluto. —¡Hola, Adele! Un gusto verte, linda, ¡ha pasado tanto tiempo! —Sí, ha pasado mucho tiempo…—respondió Adele. Le presentó a Ryan y la señora le tendió la mano con una sonrisa. —Creo que ya viene Brandon. —comentó Ryan en un susurro con la mirada puesta en la ventana principal. Todos se escondieron y cuando oyeron que se abrió la puerta, se levantaron y gritaron la palabra mágica. A partir de allí, comenzó la fiesta. Entre la música, las foto

