Eso no tenía sentido, Emma no bebía alcohol -Sabia… a jugo…-escucho balbucear a Emma casi como si le leyera la mente. -Está bien, Emma. No tienes que justificarte. Vas a estar bien. Ya estamos llegando a casa. Y asi fue. Pronto el carro se estaciono frente a la gran mansión. -Señor Smith, ¿lo ayudamos? - pregunto el chofer cuando bajo -No. No-dijo mientras alzo la mano para detenerlo -puedo con ella -¿es normal estar mareada? -le pregunto ella en medio de un susurro mientras cruzo uno de sus brazos por los hombros del joven -Está bien, Emma. Está bien. Es normal. Es el efecto del trago. -Que horrible es estar mareada. -¿quieres vomitar? Ella negó Entonces, ambos entraron en la casa, y subieron las escaleras lentamente -¿sabes? creo que sería mejor cargarte -le propuso e

