—Joel por Dios ¿Por qué haces esas preguntas tan íntimas? —¿Qué tiene de malo Rebe? Eres mi mejor amiga, eres mujer y si tienes necesidad de tu ya sabes qué, tal vez yo puedo ayudar Dijo Joel con tono muy sugerente y acercándose a Rebeca como león acechando a su presa, Rebeca se puso muy nerviosa, no podía quitar la mirada de los ojos de Joel, esos ojos color avellana que le daban escalofríos cuando la miraban de esa manera. —Jo.. jo.. Joel comportarte —Rebe tranquila ¿Sabes? Nunca había observado que tienes una mirada sexy, igual que tus labios que invitan a morderlos al igual que tú cuerpo que invita a tocarlo, a recorrerlo con las manos o con la lengua, Rebe, perdón, pero... Cuando dijo perdón cerro el poco espacio que quedaba entre ellos y con una mano la tomo por la nuca y

