Capítulo 31
Adara.
Cody me ve con los ojos llorosos y yo me quedo sin palabras, no sé cómo debo reaccionar en este momento que a la vez me siento muy ofendida pero luego recuerdo que no me hizo nada más que intentar besarme. Pero eso no justifica una mala acción, sigue siendo una falta de respeto, así que no sé por dónde empezar, me confunde un poco esta situación.
—Adara yo no estaba consciente durante todo eso, de verdad perdóname, ¡No volveré a beber así nunca más! hice cosas que jamás en mi vida con mis cinco sentidos me atrevería a hacer. Nunca te obligaría a nada, ni siquiera a tomar un vaso de agua si no quieres, de verdad perdóname—se pone de rodillas a mi lado izquierdo y sin tocarme, solo pone sus manos entrelazadas y ruega—¡Te pido que me disculpes por todo! ¡Si quieres jamás en tu vida me vuelvas a dirigir una palabra! ¡Pero por favor! ¡No quiero que guardes rencor hacia mí!
—Tranquilo Cody, por favor, ¡Siéntate!— jaló su brazo para que se levante.
El se para, respira profundo y vuelve a su puesto.
Wendy solo nos observa para saber su reacción y con madurez guarda silencio porque sabe que es el momento en que Cody tiene que dar su palabra a valer.
—Por favor, Adara, no tienes ni idea de lo arrepentido que me siento, creo que sería capaz de suicidarme por lo que acaban de ustedes en decirme. ¿Por que no me dijeron ese mismo día? ¿por que no me reclamaron? me hubiera gustado y me golpearan si era necesario.
—Sí te lo merecías, pero ya somos conscientes de que no estabas en tus sentidos, primero estaba un problema delicado y era la situación de Dylan y su secreto. Por eso dimos unos días para que habláramos esto mejor, con más calma— le responde Wendy
—Adara ¿No tienes nada que decirme?— exclama Cody.
No quiero responder nada que vaya herirlo pero la vez sigo muy molesta.
—Ya no quiero que me vuelvas a a pedir otra oportunidad, estoy cansada de darte oportunidades y que siempre me falles, cada vez son peores tus errores y no quiero cargar con eso, tomaré la decisión de perdonarte y dejar esto atrás. Pero te pido que en la casa, nunca vuelvas a estar borracho y cuando salgamos a cosas familiares o reuniones todos juntos, te voy a pedir que no te pases de tragos porque la próxima no existirá, sino que le diría mi papá, a mi hermano y a Dylan. No quiero llegar a esos extremos, pero tampoco quiero pagar las consecuencias de tus errores—digo eso en un tono muy firme. Aunque por debajo de la mesa mis pies están temblando como un conejo asustado.
—Te prometo que no volveré a pasarme de tragos nunca si tú estás en el mismo ambiente que yo, te prometo que no volveré a faltarte el respeto, te prometo que nunca más me atrevería a llevarte la contraria en algo que tú no quieras hacer, no tienes ni idea de cuánto lamento todo lo que he hecho y sobre todo que eres una de las personas que más amo en este mundo, tengo que reconocer que jamás me verás con otros ojos y menos después de lo que he hecho y no te culpo tú tienes toda la razón.
Sus palabras me generan cierta paz, ahora puedo dormir un poco más tranquila, Wendy ya no tendrá que cuidarme todo el tiempo, sin embargo, nuestra unión ha mejorado y ahora ella y yo compartimos un poco más. Espero que no sea la culpa por lo de su hermano que haya hecho que nos uniéramos más.
—Aceptaré tus palabras Cody, llevemos la fiesta en paz por amor a nuestros hermanos, a nuestra familia y porqué me has prometido algo y voy a creer en tu palabra.
—Quiero compensar todo lo que pasó, todo lo que quieran en las tiendas yo lo pagaré, es lo mínimo que puedo hacer, si quieren llevarse la mitad de la mercancía en un solo sitio, pueden hacerlo, sé que las cosas no compran un perdón y no sanan una herida, pero dejen que por lo menos hoy trate de hacer algo, por todas mis fallas.
—Bueno hermanito, ahora sí me sorprendiste. Está bien, voy a decir que sí, pero tienes que pedirle perdón a Adara por besarte con aquella chica esa otra vez, tengo que decirte que desde ese día empezaste a cometer muchas cagadas—Reclama Wendy.
—Yo hablé eso con Adara, aunque ella no quiso escucharme espero que ahora sí,—se acerca mirándome—las palabras nunca me van a alcanzar para expresar cuánto lamento todo lo que te hice pasar—dice y baja la cabeza.
No puedo guardar rencor, no es lo correcto, en mi corazón siempre debe haber un espacio para el perdón y aunque no quiera dar nuevas oportunidades, el ya es parte de mi familia y por el cariño que le tengo seré un poco más paciente.
—Está bien, dejemos de llorar— me seco las lágrimas—Comencemos de de cero, es una mañana de comprar. Así que vamos a aprovecharla—digo subiendo el ánimo a la situación.
Wendy interviene—Es cierto, ya sabes Cody, estás más que advertido. Empecemos de nuevo.
—Gracias—sentimos el alivio en su voz.
Tomamos un batido de fresa y Cody toma un batido de chocolate, mientras se hace el tiempo para que luego vayamos a nuestra parte más favorita del día de compras. Mi corazón se siente un poco más liviano, mi mente más relajada y mi alma completamente libre de una condena que me había puesto yo misma.
Nos levantamos de la mesa dejamos los vasos ahí y seguimos hacia el auto. Cody se sube para manejar, Wendy se vuelve a subir de copiloto y yo me siento atrás. Es más cómodo que estar adelante.
El empieza a conducir y llegamos a una de las primeras tiendas en un centro comercial muy prestigioso, Cody estaciona con cuidado, nos bajamos rápidamente para entrar a la tienda caminamos hacia nuestra área más añorada, la de los trajes de baño.
Comenzamos a escoger entre todo y vi un traje de baño enterizo con borde n***o y algunos detalles de flores, me gusta porque se ve algo serio pero a la vez sexy, este es el que me voy a medir
—Wendy, ¿Qué te parece este traje de baño? ¿crees que combine con mi cabello y color de piel?
—Si, me gusta mucho ese, pruebatelo. ¿Que te parece este?—me muestra un bikini rojo.
—Vaya que te gusta ser matapasiones— le digo y soltamos a reír escandalosamente.
Entramos a los vestidores y nos probamos los trajes de baño salimos y nos vimos al espejo. Este es el indicado para usar.
—¿Que tal?
—Si, ese me gusta.
Estuvimos probando varios vestidos de baño, escogí como cuatro para variar entre la mañana y la tarde, disfrutar al máximo el fin de semana que estaremos allá.
Me encantaría que Noah pasara la tarde con nosotros, ya tengo unas ansias por llegar a casa y contarle todo lo que pasó, espero que lo tomé igual de tranquilo que nosotras y no sea alguien tan rencoroso, eso no lo conozco de él pero lo sabré esta noche.
—¿Ahora que van a escoger chicas?— nos pregunta Cody después de tener una hora en la tienda.
—Creo que vamos a escoger sombrero y unas carteras para usar en la playa.
—¿Pero ustedes ya no tienen muchas?— pregunta
—Sí hermanito, pero nunca es suficiente— le responde Wendy mientras observa una de las carteras de playa costosas, pero veo que a él no le importa el gasto económico solo el tiempo.
Cody camina hacia el área de hombres y veo que comienza a caminar nosotros. Nos reímos mucho de sus ocurrencias. Al final él escogió varios short de playa, sin contar que empezó a ver las gorras y los lentes. Supongo que se unió a lo inevitable, la compra de dos días antes de un fin de semana inolvidable.
—Wendy qué opinas tú, si le digo a Noah que vaya este fin de semana con nosotros a la playa.
—No creo que vaya incomodar a nadie, te seguro que será más divertido, además los muchachos también van a invitar a algunas personas, entonces no veo ningún problema.
La respuesta de Wendy me acaba de dar una ánimo, aún más ganas de llegar a la casa y poder decirle todo a Noah.
Sigo escogiendo los trajes de baño y escojo otros dos, porque quiero que Noah reciba una buena impresión de mí, no quisiera ponerme algo que no me favorezca y vaya a terminar decepcionandolo, después de todo, él nunca me ha visto en traje de baño.
Terminamos de escoger todo y salimos a otra tienda para buscar algunas cosas necesarias. Cómo maquillaje a prueba de agua, unas gafas de sol más bonitas ya que no me gustaron las que estaban en esta tienda.
Salimos y llegamos a otra tienda para escoger unos mejores lentes, el maquillaje. Wendy toma muchas cosas, sin embargo yo solo tomo lo que verdaderamente voy a usar, no me gusta aprovecharme de Cody de esa forma, ya bastante tiene con el remordimiento que debe sentir en su corazón. Solo espero que yo pueda sanar mucho más rápido todo lo que ha pasado.
Anhelo llegar a casa y poder hablar con Noah...