Capítulo 26

2041 Palabras
Capítulo 26 Narra Liom Me acerco a Dylan y no puedo creer lo que estaba viendo, se está besando con otro hombre, me restrego los ojos con mi mano y vuelvo a ver para confirmar lo que estoy viendo es real o un simple reflejo de mi imaginación. —¿Cómo vas a estar haciendo esto? ¿Será que me puedes explicar?—le digo estupefacto. —Lo siento Liom, yo te quería decir. Lo interrumpo cortante— Me engañaste todo este tiempo a mi, ¿Cody acaso ya sabía de esto?—le pregunto. —No, nadie lo sabe—agacha la cabeza avergonzado. —¿Por que ocultaste esto todo el tiempo? No quiero que me hables. A fin de cuentas, eres una mariposita y nunca me lo dijiste—lo último lo zanjé con enojo. Sostengo la silla de rueda y comienzo a rodar hasta entrar a la casa, no quiero ver a nadie. Siento que me ha traicionado, tantos años, ¿porque nunca me lo dijo? —Espera—se escucha su voz detrás de mí. Sigo manejando y entró a mi habitación, él me sigue detrás y cierra la puerta. —Yo no quería que ustedes me vieran diferente, quiero ser siempre el mismo amigo para ustedes, por el hecho de que no me gustan las mujeres es algo muy duro que no sabía cómo sobrellevar. Mucho menos decirlo, y más, después de tu accidente. —No me molesta si te gustan las mujeres o los hombres. Es que me lo ocultaste y todo el tiempo confiamos en ti. Nos cambiamos de ropa como algo normal, incluso llegamos a bañarnos juntos, como hombres dormíamos juntos, nunca me di cuenta de que podrías entenderlo de otra forma—exclamo ofendido. —No es así cómo funciona, quiero que lo entiendas. No se trata de eso Liom, por favor, tienes que escucharme. —No, pero la única forma que yo me enteré que eres un homosexual es verte besando con otro hombre mientras estás borracho hasta casi perder la conciencia. ¿Pretendes que te escuche y te comprenda? ¡Salte de mi habitación ahora mismo! —Pero... Liom—lo interrumpo. —¡Lo resolveremos en la mañana! Espera que se me pase un poco la impresión, luego hablaremos de esto, porque no creas que se va a quedar así. —Como tú digas—le veo los ojos llenos de lágrimas y sale de la habitación. No quería decirle tantas palabras porque la verdad que me siento mal, porque yo nunca lo iba a juzgar por su gusto o atracción, es el hecho de que no me contara, eso me lástima más que cualquier otra cosa. Debo tener paciencia, no debí tomar esa mala actitud y él debe estar pasando por una situación difícil, ahora quizás por eso, todo este tiempo no estaba seguro de lo que sentía. Pero por alguna razón me siento como traicionado y no lo entiendo muy bien. Quiero que mañana cuando todos estén un poco más sobrios, hablemos mejor, porqué no podría seguir diciendo palabras hiriente de las cuáles me puedo arrepentir después. Miro un rato por la ventana tratando de calmarme y olvidar el evento que acaba de ocurrir, lo que mis ojos acaban de presenciar, no quiero tomarlo a mal. Solo fue demasiado inesperado, los demás ya lo sabrían. Pero nadie me dijo, muchas especulaciones son las que pasan por mi cabeza y no sé cuál creer. —¡Toc! ¡toc!—se escucha el ruido de la puerta. —¿Quién es? —Soy yo, Adara ¿puedo pasar? —Pasa,—abre la puerta. Al verla entrar noté cómo jugaba con sus manos, es señal de que dirá algo. —Necesito hablar contigo. —Si es sobre lo que pasó, no quiero tocar ese tema ahora. —De Dylan no he venido a hablar, es de otra cosa— me ve confundida. —¿Que estás hablando? —Acaso no sabes... —¿Saber qué?. —No, nada ¡olvídalo! —¡Dime de una buena vez Adara! —Lo que pasa que entré al cuarto de papá... A buscar algo y lo que vi no fue nada de lo que esperaba. —Para empezar, ¿Que buscabas? —Unos zarcillos, así que abrí una gaveta para sacar alguno pero ví otra cosa que me asustó un poco. —¿Qué viste? ¡No le pongas tanto suspenso y dime de una vez!— le digo impaciente. —Vi un arma y muchas balas para cargarla, había una navaja, fotos y eso. Así que solamente dejé todo ahí, empujé la gaveta para cerrarla, salí de la habitación y la cerré con llave. —¿Qué? ¿Cuando viste todo eso? —antes de que llegara toda la gente, iba a decirte pero no había hallado el momento para hacerlo. —No digamos nada por ahora, tengamos eso en secreto y cuando el regrese yo le diré, ¿te parece? Le preguntaré para que me explique el porqué hay armas en la casa, o por lo menos en su cuarto. —Está bien, ¿pero no crees que papá nos oculta algo? es muy extraño, eso ve tan raro, sin una explicación más allá que sus negocios. —Sí, pero no nos alzaremos, vamos a esperar a que él nos diga, somos sus hijos, no creo que vaya a guardarselo tengamos al tanto este secretos entre nosotros. —No lo sé Liom, a veces la persona guarda muchos secretos para no herir a los que están a su alrededor. —Bueno, en eso tienes mucha razón hermanita. —Creo que deberíamos volver a la fiesta— dice ella viendo que le acaba de llegar un mensaje. —Sí está bien, te verás sospechosa, tú puedes ir, yo iré en unos minutos. —Pero no tardes mucho, apenas la noche está empezando—sonríe y sale apresurada de mi habitación creo que espera a alguien... Salgo de nuevo y veo a Cody colocando música, Wendy sigue bailando cerca de la piscina con un grupo de chicas, a Dylan ya no lo veo por ningún lado creo que me pase de la línea con mis palabras. Me acerco un poco más la piscina, así que veo a todos bailar y festejando, pero mi mente por alguna razón se ha dispersado, creo que recibido muchas noticias inesperadas en una noche... (...) Al día siguiente. Salgo de mi cuarto, el tremendo desastre que hay sobre los muebles y el suelo, hay bolsas de papas por todos lados, mucho vasos regados. Espero que cuando llegue Gertrudis no se enoje por el desorden tan grande que hemos dejado, sigo en la silla de ruedas y la dirijo hacia la cocina y veo que Adara junto con Wendy están preparando el desayuno. Supongo que Gertrudis no ha llegado o estará limpiando el jardín y la piscina. —Buenos días ¿Cómo amanecen las mujeres de mi vida?—voltean y se ríen. —Buenos días Liom, ¿Qué tal la pasaste anoche?—pregunta Wendy. —La pasé muy bien, ¿Y ustedes? —No nos vemos casi la cara ninguno, y estábamos en una misma casa. Así que puedo decir que la pasamos genial— responde Adara. —En eso tienes mucha razón. Llegan Cody y Dylan, los miro de reojo que se sientan en el mesón. —Buenos días chicos— les dice Wendy, que les acerca dos platos con huevos fritos, tocino y pan. Todos guardamos un poco de silencio durante que comíamos porque el cansancio era evidente, amanecimos hasta tarde o mejor dicho hasta que salga el sol y deben ser como las 11 de la mañana. —Deberíamos hablar un momento, Dylan tiene algo que decirnos Dudé y seguí pensando un poco debido a lo que estoy diciendo. —¿En serio? ¿Y qué tienes que decirnos Dylan?— pregunta Wendy. —¿Qué les parece si les explico estando a solas?—dice tosiendo. —Tranquilo, no te vayas a ahogar— exclama Adara y se ríe. Ya terminamos de comer y dejamos los platos ahí para que Gertrudis los acomode en un rato. —¿Qué les parece a todos que entremos al estudio? es un poco más privado y aisladores de ruido. —Por mi, bien—dice Cody. Estamos en la biblioteca y cerramos la puerta, todos ellos se sientan en la gran alfombra y yo me quedo en la silla ruedas. No hay necesidad de que esté en el suelo para este momento. —¿Qué tienes que decirnos Dylan? sabes que puedes confiar en nosotros comentan tratando de romper el hielo. —Quiero que me perdonen, pero tuve que mantenerlo oculto porque no quería que me rechazaran o que me terminaran odiando después. —¡No me digas que ya mataste a alguien!— se preocupa Wendy. —creo que si matara a alguien ustedes serían mis cómplices— dice Dylan con Sarcasmo. —Entonces no le des más vueltas al asunto. No sé porque quiere tardar tanto en decirlo. Bueno tengo que ser paciente no debe ser fácil para el. —Soy bisexual, me gustan las chicas pero también los hombres—responde muy avergonzado bajando su mirada como si estuviera mencionando el peor pecado de esta vida. Lo que no sabe es que nosotros no lo vemos así. —Dylan, ahora sí que me sorprendiste, pero tomando en cuenta las actitudes que has tenido creo que se veía venir—Dice Wendy un tono tranquila. —No te sientas culpable por eso, nosotras te seguimos amando igual—Adara lo consuela. Cody por otro lado, se queda callado con la mirada perdida, muy pensativo. Parece que no le gusto mucho la noticia. —Lo siento Dylan, es que me esperaba todo menos esto, pero no te juzgo. Solo que me siento traicionado porque si somos tus mejores amigos, nunca dijiste nada sino hasta ahora ¿qué te hizo decirlo?— cuestiona Cody. —Por mí—interrumpo. Todos me quedan mirando, pero seguí hablando. —Anoche, cuando todos estábamos jugando. El estaba borracho, yo lo ví besarse con otros hombres, un grupo de chicos. La verdad no lo tomé bien Por eso me quiero disculpar con Dylan—volteo a verlo—Lamento haberte tratado de esa forma es que no me lo esperaba, como dijo Cody, me sentía traicionado. —Lo sé, ahora en adelante, no les guardaré más secretos. —Eso esperamos—respondo. —Bueno, ¿eso era todo lo que tenía que decir?— pregunta Wendy. —Sí... —¿Desde cuando sientes esto diferente dentro de ti?—pregunta Adara. Son bastantes curiosas estas mujeres. —Me siento así desde que llegué aquí a Estados Unidos, no me había identificado antes porqué solamente sentí atracción física, no más allá, pero aquí logré experimentar un deseo s****l por uno de los chicos que juegan fútbol. —¿Y cómo supiste que alguno de ellos tenían los mismos gustos que tú?—le pregunto. —Me invitaron una tarde a estudiar para una clase y resultó que más de uno se confesó, todos quisieran experimentar en base a su gusto y yo quería saber que sentía en realidad, cuando lo intenté me di cuenta que también me gustan los hombres. — Bueno tranquilo, ya no hay problema, te entendemos, todo será diferente, solo es cuestión de tiempo para asimilarlo mejor ¿está bien?— dice Cody. —De verdad chicos, no saben cómo me alegra que lo hayan tomado así— agradece Dylan mientras algunas lágrimas salen de su ojos. No debe ser fácil para él liberar todo lo que llevaba por dentro. Las chicas lo abrazan. Me límite a sonreírle porque es muy difícil para mí acercarme a él, desde esta distancia. No puede salir de mi mente el tema pendiente por tocar con mi padre. Tengo que saber todos los secretos que él tiene oculto. ¿Y por qué ahora guardar armas en su cuarto? No lo entiendo, sinceramente. No sé lo que está tramando pero es mi papá, soy su hijo mayor. No creo que Tener secretos entre nosotros sería lo correcto ¿O si?
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