Ambos se separan, Sara está completamente en shock y le cuesta encontrar una palabra adecuada para poder expresar lo que acaba de pasar. Sin embargo, hay algo que llama su atención y es cuando algunos aplausos se alcanzan a escuchar. William estaba parado enfrente de ellos, en la puerta de la cocina exactamente. —Lo siento, no quería interrumpirlos. Que bonito es ver esa manera tan bonita en la que ustedes se están demostrando su amor —él expresa con entusiasmo. Sara le da una sonrisa y se acerca para darle un gran abrazo, tal vez eso lo tomó más como una salvación que cualquier otra cosa. —No te esperábamos tan pronto. —Quedé contigo de que cenaríamos juntos y no iba a desaprovechar la oportunidad de poder compartir con ustedes este momento —responde William, luego camina y mira

