Trato hecho

1914 Palabras
En la mañana Patrick llega temprano a su oficina, como lo hacía recurrentemente. No obstante, hoy le preocupaba algo más que los números que siempre veía. Roger lo alcanzó, aunque él no era un hombre madrugador, le emocionaba el hecho de poder ayudarle a su amigo con esta aventura peculiar de conseguir una novia para Navidad. —Roger, espero no te estés equivocando con esto. —Ok, si crees que me estoy equivocando quiero que me muestres donde está tu opción. —Roger comienza a mirar para lado y lado—. Porque no veo que traigas a tu novia falsa por ningún lado. —¿Te das cuenta que estoy a punto de meter una desconocida a mi vida privada? —Sí y eso es lo mejor. ¡Tendrás la oportunidad de interactuar con otra persona diferente a las de la empresa! —Roger comenta con risa. —Todo esto lo tomas en chiste, mejor le diré a mi abuelo que no voy a participar en su estúpido jueguito. Ambos entran a la oficina y dejan las cosas sobre la mesa. —Benjamín es la persona más despreocupada del mundo, tú eres el que le ha metido el culo a todo esto. No puedes dejar que tu hermano te gane, tienes que al menos intentarlo. Cuando se acaben las fiestas le dirás a tu abuelo: “abuelo lo siento, terminé con ella porque no era yo, era ella o cosas así” —No puedo creer que estoy confiando en ti, en algo tan importante como esto. —Estás confiando en mí porque yo tengo experiencia con las mujeres, mientras que tú tienes experiencia con las computadoras. Deja que yo me encargue de todo, si luego de ver a la chica hoy no me convence, la mandamos a su casa. —Solo tienes una oportunidad, si no seré yo el que haga las cosas a mi modo. ¿Está claro? —Roger levanta su mano y la pone en la frente. De una u otra manera a él le divertía todo esto, porque su amigo estaba tan cerrado al amor que posiblemente esto le daría un impulso para poder enamorarse de nuevo. Patrick tomó su teléfono cuando la secretaria le avisó que lo estaban buscando, a regañadientes le pidió que enviara a la chica a la sala de juntas. Patrick y Roger salieron hasta la otra oficina. Sara muy emocionada, se había puesto su mejor ropa para dar una impresión lo mejor posible en esta entrevista. Estaba vestida y peinada de una manera elegante, y no paraba de imaginar lo que le esperaría donde pasara este primer filtro. Soñaba con protagonizar las mejores películas del país, soñaba con ser grande y de esa forma darle lo mejor a su mamá. Ella se puso de pie cuando se abrió la puerta y vio a los dos hombres de la noche anterior entrar, ella le dio una sonrisa amable a Roger, mientras que Patrick le hizo una mueca. —¿Por qué está vestido así acaso viene a ofrecerme servicios funerales? —Patrick dice con arrogancia. —Sí, no estaría de más que hiciera uso de sus servicios porque uno no sabe en qué momento lo llegue a necesitar, en especial cuando se comporta de esta manera tan petulante con personas que no conoce. —Le agradecemos por venir, pero su servicio no será utilizado, puede irse —dice Patrick sin siquiera sentarse. Roger le da unas cuantas palmadas en la espalda y hace sentar a su amigo a la fuerza. —No le prestes atención, te ves muy bien para una entrevista de trabajo. Vamos a hacer algo aquí los tres, sacaremos las malas energías y dejaremos que el ambiente se llene de buenas cosas, de esta manera podemos hacer que esto funcione ¿Les parece? —No —responde Patrick. Sara suspira, si ella quería esta gran oportunidad tenía que poner de su parte. —Lo siento, sé que me exalté, pero aquí su compañero saca de quicio a cualquiera. —Sí, lo sé, es algo que vivo a diario. Entonces… —Sara, me llamo Sara. —Sara como escuchaste anoche… —Sí, porque ni siquiera la invitamos, todo esto fue porque escuchó conversaciones ajenas —Patrick espeta con una mala actitud. Sara le tuerce los ojos y decide mirar solo a Roger. —Como decía, escuchaste que estábamos buscando una actriz. —Sí, y quería decirles que fui la mejor de mi clase y estoy dispuesta a aprender lo mejor y hacer mi mayor esfuerzo. —Roger da un aplauso y mira a su amigo. —Ella es, ella es la indicada no entiendo como tú no te has dado cuenta todavía. —Esas palabras hacen que ella sonría—. Bueno primero que todo quiero decirte que la paga sería demasiado buena, no tienes que preocuparte por eso, aquí mi amigo tiene una fortuna impresionante y te pagará muy bien. —Que bueno escuchar que puedo ser la indicada para este gran papel. —Sara comienza a sacar unos CDs de su bolso—. Aquí traje unos casting que me tomé el atrevimiento de hacer para que puedan ver que puedo desempeñarme en cualquier área y con cualquier personaje —ella termina de decir y lo primero que escucha es una gran carcajada por parte de Patrick. —Lo siento, pero es que esto es mucho. A ver niña, esto no es una televisora, aquí no hacemos películas, claramente no vamos a grabar la novela de sus sueños —Patrick dice con alevosía—. Hay que aterrizar un poco porque… —él continúa riendo. Ella pone su mirada en Roger. —¿Me puede explicar de qué está hablando él? —Roger camina acercándose a ella. —Sí, lo que dice es verdad. Aquí no vamos a grabar películas o cosas por el estilo. —¿Entonces decidieron tomarme del pelo? No sé qué persona creen que soy, pero esto es una broma de muy mal gusto. —No, no te estamos tomando del pelo. Sí necesitamos una actriz por un mes. Él necesita presentarle a su familia una novia, para que crean que es feliz y es capaz de manejar esta empresa. Por eso pensamos que eres la indicada. Ella se quedó en unos segundos procesando, observo con tristeza los videos del casting que preparó con esfuerzo al amanecer. Sara toma las cosas y se pone de pie. —No soy la clase de persona que están buscando —ella dice, su voz y su estado de ánimo cambiaron totalmente mostrando una notoria tristeza. —Amiga, Sara… si estás aquí es porque necesitas el trabajo, te vamos a pagar muy bien. —No soy la persona adecuada para este trabajo, entiendan algo, soy actriz, estudié para actuar, no para ser una dama de compañía de un imbécil que se cree el puto rey del mundo —las manos de Sara comienzan a temblar a medida que ella habla—. Sé que esto es mi culpa por haberlos escuchado y haberme precipitado en algo que no me compete. Espero que busquen lo que encuentran. Ella camina hasta la puerta de la sala de juntas, pero Roger la detiene. —No estamos buscando una dama de compañía, Sara no tendrías que hacer algo indebido. Únicamente tendrías que actuar, tendrías que hacerte pasar por su novia y mostrar cuanto lo amas. Estudiaste para ser la mejor actriz y aquí vas a poder demostrar todas tus habilidades, te prometo que no harás nada que no te guste, tampoco él se sobrepasará contigo. —No, eso nunca sucederá ni siquiera en mis más oscuros deseos —Patrick contesta con una sonrisa. —No tenemos tiempo este fin de semana él tiene que llevar a la novia o si no la presidencia se la dan al hermano. —Eso es una señal, no creo que una persona como él esté capacitada para manejar un lugar así. Si no tiene la capacidad de buscar una novia real como podrá manejar una empresa —ella menciona—. Le agradezco su interés, pero no. —Le pagaré lo que pida —Patrick habla— son treinta días, ni más, ni menos. Si aceptan puedo ayudarlo a conseguir el trabajo que usted desea, tengo muchos contactos. Roger sonrió cuando vio que Patrick se puso de pie con las manos en sus bolsillos y se acercó a ella. —¿Ahora está suplicando? —No, jamás le suplicaría… solo le estoy haciendo una oferta, dice que fue la mejor en su clase, demuestrelo. Solo ponga un monto, no tengo ningún problema con pagarle. —¿No le queda más fácil conseguir una novia real? Tal vez de esa forma deja de ser tan amargado. Patrick da unos cuantos pasos hacia adelante, por inercia ella se recuesta contra la pared, quedando completamente acorralada. —No me interesa tener una novia de verdad. El amor no existe, eso solo es una pérdida de tiempo. No tengo tiempo para buscar otra mujer, así que piénselo. Sara baja su mirada, se regaña mentalmente por estar mirando de más, pero es que al verlo de cerca puede notar que él tiene lo suyo. —¿Así que puedo poner el valor que sea? —Así es. —Ella sonrío, necesitaba dinero y pues no estaba tan descabellada la idea de poder ensayar un poco sus habilidades actorales. —Perfecto, entonces quiero que me pague doscientos dólares la hora —ella comenta con una sonrisa. —¡Esto es ridículo! —Patrick exclama en un susurro. —Ve que lo de pagar lo que sea no es tan cierto. Fue un placer hablar con ustedes caballeros, bueno con usted no tanto. Antes de que ella pudiera dar media vuelta, Patrick saca su chequera y firma. —¿Cree que con esto es suficiente? —Sara toma en sus manos el cheque y abre sus ojos completamente al ver la cantidad de ceros que tiene ese pedazo de papel. —Sí, creo que es suficiente. Aunque falta todavía revisar los viáticos y… —Patrick rueda sus ojos, observa el reloj en sus manos y luego le hace señas a Roger. —Dale lo que necesite, hazle firmar un contrato, no quiero que se escape con el dinero. —Roger asiente—. Sara tenemos un trato, espero no arrepentirme de esto. Patrick sale de su oficina y ella vuelve a mirar el cheque. Lo único que pasa por su mente es que por fin podrá darle a su mamá y a su hermano lo que merecen y no pasarán un día más sin comer. Lo único que tiene claro es que el dinero la está haciendo tener un pacto con el diablo. —Sara, bienvenida —dice Roger con una sonrisa—. Firmaremos el contrato y luego te diré un par de cosas que necesitas saber porque este fin de semana comienzas con tu gran actuación. —¿Es verdad todo esto? —Sí, y necesito que te prepares porque debe parecer muy creíble. Si Patrick aceptó esto es porque no tiene otra alternativa. Te juro que estamos en tus manos. Sara esperó unos cuantos minutos mientras Roger le traía el contrato. Cuando por fin lo tuvo frente a ella, lo leyó rápidamente y aunque dudo en firmar, esta era la oportunidad para tener una vida mejor. Ella con su mano temblorosa firmó, y al igual que Patrick espera no arrepentirse de esto.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR