PV. Ellyn - ¿Podemos hablar a solas? - le pregunté frente a sus amigos a Erik cuando nos dirigíamos a almorzar, y creo que no se lo esperaba porque por un segundo pareció sorprendido, pero rápidamente lo oculto tras esa mascará típica de “no me importa nada ni nadie” que llegué a conocer. - Claro- replicó mientras comenzó a caminar hacia uno de los tantos patios que conforman la academia y yo me tuve que apresurar a seguirle el paso. Ese lunes había decidido tomar cartas en el asunto, y al ver que Erik volvió a la escuela supe que tenía que hablar con él. Mientras caminábamos, todos le dejaban espacio libre para que Erik se moviese, le hacían reverencias y las chicas enloquecían por él. Pero para mí, era un chico común con obligaciones que otros no quisieran tener y co

