Por fin juntos. Pov Draven. La veo venir. Mi bruja camina hacia mí, del brazo de Josh, con esa mezcla perfecta de fragilidad y fortaleza que siempre me ha cautivado. Cada paso suyo parece ralentizar el tiempo, como si el universo estuviera conteniendo el aliento solo para admirarla. Su vestido blanco se ciñe a su figura, resaltando su pequeña barriga de catorce semanas. Es imposible no sentir una punzada de emoción al verla así: mi bruja, mi compañera y la madre de mis hijos. Pero son sus ojos los que me desarman por completo. Esos ojos almendrados, con su toque verde, tan profundo que me recuerdan a la espesura de un bosque antiguo, a un árbol fuerte y lleno de vida, o quizás a una esmeralda perdida entre montañas. Son infinitos, hipnóticos, y cada vez que los miro siento que podrí

