El deber. Pov Draven El tiempo pasa rápido... Desde que nuestra pequeña Jesy llegó al mundo. Apenas ha pasado un mes, pero las cosas han vuelto a una sorprendente normalidad, gracias a los genes híbridos de mi Luna. Su cuerpo se recupera a una velocidad increíble. Aun así, quiero asegurarme de que todo en ella esté perfecto. Por eso, aunque no es necesario, insisto en que tome un poco más de mi sangre. —Vamos, bruja, no te hará daño —le digo mientras acerco mi muñeca a sus labios. Ella me mira, dudosa al principio, pero finalmente cede. Siento cómo sus colmillos perforan mi piel, cómo succiona con cuidado, casi tímida. Hay algo profundamente íntimo en este acto, algo que me hace sentir más conectado a ella. —Eso es, mi Luna. Toma lo que necesites —susurro mientras acaricio

