Capítulo cincuenta y cinco Pov Neythan Estoy en graves problemas. ¡¿Cómo es que siempre termino arruinando las cosas con lo que digo?! —¿A que te refieres con que la historia no se repita? —sus bonitos ojos mieles me observan de forma curiosa y dejo de respirar en el instante que sé que no tengo más mentiras que encagen con lo que he dicho. Mierda. —Eh... —mi voz sale baja y temblorosa lo que inmediatamente logra hacer que desconfíe de mí mientras achica los ojos y se cruza de brazos. Nunca puedes hacer algo bien, tarado. Déjame en paz y ayúdame a resolver la situación. Yo no fui el que metió la pata, además, cuando recordaste todo al volver a sentirla debiste haber ideado un plan por si esto pasaba, pero no, te pusiste a resolver las cosas con la otra vieja en vez de botarla

