+*+*+*+*+*+*+*+*+ Luego de horas estaba en la academia… El salto fue un golpe violento. Yo estaba en mi pequeña administración, mi mente agotada por la noche anterior, intentando concentrarme en las cuentas, ignorando la realidad de mi esclavitud. Y entonces, el caos. —¡Profe! ¡Profe! ¡Profe! ¡Ayuda! ¡Las niñas están peleando! —El grito de pánico de Chloé me arrancó de mi letargo. Dejé la computadora abierta. Mi cojera se hizo evidente por la prisa. Corrí hacia el salón. La escena era un motín. Francisca y Estrella. Dos niñas que deberían compartir un sueño, ahora estaban enfrentadas. Ambas tenían las greñas alborotadas, sus moños perfectos deshechos, mechones pegados al sudor. Era un sacrilegio a la disciplina que yo representaba. Me apresuré y me interpuse, sintiendo la rabia infa

