Malestares

1606 Palabras

+ El agua fría fue lo último que sentí antes de que Dante cerrara el grifo. El silencio que siguió fue casi más ensordecedor que el rugido del agua. Me quedé allí, apoyada contra el mármol, sintiendo cómo las gotas resbalaban por mi piel, llevándose consigo el rastro de su invasión, pero no la memoria del peso de su cuerpo. Él salió primero, con esa arrogancia natural de quien acaba de conquistar un territorio, dejándome a solas con el vapor y el eco de mis propios jadeos. Me envolví en la bata de seda blanca. El tejido era suave, un lujo insultante contra mi piel que todavía enviaba señales de alerta a mi cerebro. Al mirarme al espejo empañado, solo alcancé a ver una silueta borrosa. Pasé la mano por el cristal y mis ojos me devolvieron la mirada: estaban encendidos, no de pasión, sino

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR