Aarón La mirada de la mujer que tanto amo era vida para mí, oxígeno que necesitaba y sobre todo era todo aquello que me sanaba, solo ella me cura y no la distancia. No era cuestión de confundirla ni molestarla, sino que todo era un comienzo para ambos, una nueva oportunidad donde una nueva Danna y un nuevo Aarón nacen. —Pensé que te había dejado claro que no quería volver a verte. —Es hora de un nuevo inicio, quiero volver atrás para no saltarme ningún paso contigo. No dice nada. —Solo déjate llevar—le supliqué con la mirada. Pone los ojos en blanco y después chasqueó la lengua. —Está bien, señor Davis, que tenga suerte en su búsqueda. Añadió y se fue, pero no sin antes detenerla. —¿No quiere el seguro? —No es necesario. Sonreí al sentir que ella también quería otra oportunidad

