Tuyo

1329 Palabras
Blake miraba por la ventana, Nick y Morgan jugaban piedra, papel o tijera. El viaje no era muy largo, vivían a cinco minutos de la escuela. Cuando llegaron a casa, los menores bajaron del auto primero. Los dos adultos, en cambio, se mantuvieron en sus lugares. —Tenemos que ir a comprar algunas cosas que faltaron — dijo Pato sin su acento mexicano —, no quemen la casa. Morgan asintió y Blake fue a abrir la puerta de la casa. —Si llegan los chicos antes que nosotros no quemen la ciudad — dijo Diego. Apenas se fueron, Morgan corrió dentro de la casa y Blake esperó a Nick. —Si voy a querer ser el presidente del comité necesito una imagen presentable — anunció Morgan mientras se marchaba escalera arriba. —¿A dónde coño va? — Preguntó Blake en voz baja. —¡A probarme ropa! — Gritó Morgan desde arriba. La sala se quedó en silencio y Nick encendió el televisor. Blake fue a la cocina y se preparó un café. Nick había estado tantas veces en esa casa que se sentía como un segundo hogar. Se estaba quedando dormido en el sofá. Blake lo vio y sonrió. —Nick — lo llamó su novio desde la cocina. —¿Mhm? — Preguntó Nick con cansancio. —Sabes que dentro de nada cumplimos dos años juntos ¿no? El sueño de pronto se le fue a Nick. —¿Dos años? — Preguntó. Blake asintió. — ¿Qué le pasó al primero? Blake no respondió. Nick decidió ver la fecha en su móvil. Si bien, en tres semanas cumplía un año más con la persona que consideraba ser el amor de su vida, en tres semanas también se cumplía el aniversario de la vez que se metió en la boca del lobo. Curiosamente la fecha del evento había sido un día antes de su "feliz" aniversario. ¿Qué le había pasado a ese primer año? Uno se había intentado suicidar y el otro había sido abusado por alguien que consideraba un amigo. Vaya fiesta. —¿Quieres que hagamos algo especial? — Le preguntó Blake. —¿Cómo recuerdas en qué fecha fue? — Se burló Nick y caminó a la cocina. — ¿Eres tan meloso siempre o estás tan enamorado de mí? —c*****o — contestó Blake antes de darle un sorbo a su café —. ¿Cómo coño no me voy a acordar del día en que hicimos mierda la escuela? —¡Coño, es cierto! — Dijo Nick con felicidad. — Ese día logramos arrastrar a casi ochenta personas a detención. —¿En serio eso es lo que mejor recuerdas? — Se burló Blake. —Vaya pedida tuve — dijo Nick con orgullo —, en medio del caos, con todos en el suelo como si fueran terroristas... Nick le quitó el café de las manos a Blake y tomó de su taza. Blake le tomó por la cintura y lo mantuvo abrazado a él. —Entonces — volvió a decir Blake — ¿puedes dejar de evitar el tema y decirme si quieres o no hacer algo? —Coño, hombre, relájate — dijo Nick con fastidio —, aún falta un tiempo. —Semanas. —Todavía hay mucho tiempo para planear algo. —Nick — antes de que Blake pudiese decir algo alguien llamó a la puerta. —Es para ti. Blake suspiró, Nick evitó el contacto visual dándole otro sorbo a la bebida que tenía en sus manos. Volvieron a llamar a la puerta. Blake se alejó entonces y abrió la puerta. Nick se terminó el café mientras oía a los tres hijos no oficiales de Diego entrar a la casa. —¡De nuevo en casa, nene! — Escuchó a Simon. — ¿Pero dónde está el puto Diego? Nick entonces logró verlos, no solo venían Gerard, Cain y Simon sino también Robert, novio de Gerard. Todos se veían siempre tan diferentes cuando dejaban de usar el estúpido uniforme que Aurora imponía. —¡Ah! ¡Pero si es el cuñado! — Soltó Gerard con felicidad al ver a Nick. —¡Nicky! — Lo saludó entonces Cain con el mismo entusiasmo que los demás. —¿Qué pasa? — Saludó Nick de regreso con media sonrisa. Cain fue directamente a la sala y Gerard se se acomodó en un taburete de la cocina. En cuanto Simon se acercó a intentar abrazar a Nick, Blake le sujetó de la camisa y lo alejó. —¿A dónde coño vas? — Le cuestionó. —¡Tranquilo, tranquilo! Yo no quiero problemitas. —¿Celoso? — Le preguntó Robert. —Ustedes tienen la manía de romper cosas en cuanto llegan a esta puta casa — dijo Blake —, así que los quiero a un metro de Nick. —¡Que no vamos a hacer nada! — Dijo Simon divertido. —Somos como tus hermanos mayores, te cuidamos a ti y a tu novio — dijo Gerard. —Además, sabemos que tu novio es solo tuyo — soltó Simon sin pensar. Nick iba de camino a la sala cuando se detuvo en seco al escuchar esas palabras. Tardó un par de segundos en reincorporar sus propios pensamientos y seguir su camino como si nada. —¡O dime cuando he roto algo tuyo! — Se defendió Simon de nuevo. Nick miró fijamente a Blake esperando a que dijese algo. —Siempre hemos sido respetuosos con todo lo tuyo — dijo Gerard sin pensar. Blake dio un paso atrás con una media sonrisa divertida ante sus amigos. Entonces Nick habló. —No soy suyo — soltó. Cuando se dieron cuenta de lo que había dicho Nick, lo voltearon a ver. —No soy una cosa — volvió a decir Nick. Los otros no respondían. Sabían que la habían cagado y no sabían que decir para componerlo. Nick sintió vergüenza y caminó al baño sin poder romper el silencio incómodo que había creado. Entró al baño y se lavó la cara. ¿Por qué Blake simplemente dejó pasar esos comentarios? Sabía que le dolían. ¿Lo olvidaba o directamente no le importaba una mierda? En el pasado parecía tan comprensivo, en la época de Lucas le remarcaba que no era propiedad de él pero ahora que estaba con Blake ¿sí lo era? Entonces Blake tocó a la puerta. Sabía que era él por su forma de llamar a la puerta, mierda, lo conocía tan bien que incluso diferenciaba el sonido de sus pasos. Decidió no responder pero entonces Blake entró. —Si hubiese estado meando habría sido un momento muy incómodo — dijo Nick tratando de ocultar su molestia. —Te he visto desnudo cien veces ¿por qué sería incómodo ahora? —Supongo que hay cosas que cambian con el tiempo — soltó. Blake suspiró. —Lamento no haber podido decir nada — dijo Blake — no estaba pensando en lo que decían. —¿Entonces en qué coño pensabas? Nick se secó la cara y miró a su novio. —Quiero que ese día cambie para los dos — contestó Blake —. Nuestro aniversario. Nick frunció ligeramente el ceño. —Sé que para ti es una mierda recordar esa tortura que viviste — volvió a decir el pelinegro — y para mí es una mierda de recuerdo también —. Nick bajó la mirada —. No lo decían con esa intención. —Lo sé — contestó Nick avergonzado. Blake suspiró y cerró la puerta al marcharse. Nick se quedó en el baño un par de minutos más. Quizás parecía exagerado pero había peleado tanto tiempo para demostrar que no dependía de Lucas, ni de Blake ¿sólo para ser llamado "una cosa de Blake"? Sí, su pelea había sido estúpida y lo único que logró fue engañarlos a ambos, pero al fin de cuentas había tenido una razón "lógica" detrás de sus acciones... ¿no?
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