Nick veía ocasionalmente a Blake de reojo. Dos días sin él y mierda que lo echaba de menos pero había tomado su decisión. Lo había hecho por el bien mutuo en su relación, Blake se veía de hecho bastante bien. Aunque el mayor no se lo había tomado mal sentía miedo de ir y hablarle como si nada. No estaban, técnicamente, en malos términos y seguían siendo amigos pero simplemente era difícil hacer cualquier cosa cerca de él de nuevo. Tenía que acostumbrarse, suponía. —Mierda, chicos, tenemos que hacer algo porque el puto pastel se va a acabar en cualquier momento — dijo Alex preocupada. —¿Por qué coño solo compraron uno? — Se burló Nick. —¿Nos ves cara de ser ricos? — Preguntó Leo. Nick negó con la cabeza y sonrió. Instintivamente miró de nuevo a Blake y el mayor charlaba con su hermano.

