Después de tomar café, es hora de marcharme. Papá se ofrece a llevarme al aeropuerto, así que me despido. —Bueno, los veo muy pronto. –mi madre me da un beso, y luego la tía. Cuando estoy en el avión, siento una profunda tristeza. En este lugar se queda una parte de mi corazón. Mi bebé hermoso. Saco mi teléfono y veo mi nuevo fondo de pantalla. Su hermosa carita me llena de entusiasmo y alegría. Entro a mi galería y veo una foto tomada antes de entrar a la habitación, cuando Annie lo tenía entre sus brazos. Se veía sumamente hermosa. Pareciera que en realidad un halo de luz la cubriera. Pero también aparece el chico nuevo, quien la mira como si fuera su diosa. Bloqueo mi teléfono para no seguir mirando. Cuando al fin aterriza el avión, me dirijo rápidamente a tomar un

