—Le prometo que vamos a pasarla muy bien. –me dice separándose de mí con algo de pena. No somos amigas propiamente dicho, pero hay afecto. ***** Decido colocarme un vestido en color n***o con destellos. Se ajusta a mi cuerpo como un guante. Es de hombros descubiertos y unos pequeños tirantes. Me coloco sandalias altas y decido llevar el cabello suelto. Me veo sensual, estoy segura. ¿Para quién quiero lucir así? Pues para mí misma. Decido ser mi prioridad. —Vaya, hija. De nuevo en circulación, eh. –me topo a mi padre en la escalera, quien me mira con un poco de burla. Sabe que estos días he estado triste, pero ya no . —Al parecer si, jajaja. –sonrío para mi padre, pero esa risa no llega a mi corazón. —Pues diviértete y tráeme un yerno, jajaja –me dice y ambos reímos. N

