Y con eso en mente, vamos al encuentro programado. Katya —Levántate de la cama y quita esa cara de duelo. El mundo no se acaba por que ese estúpido te hizo ese desplante. Estoy seguro de que quien va a arrepentirse va a ser él. Escucho como Simon habla sin parar. Es la versión medio masculina de Charlene. Cuando están juntos, me parece estar ante dos periquitos que hablan sin cesar. Lo que más me sorprende es la tolerancia que tiene Arnie con su esposa y con el estruendo que arman sus trillizos. Definitivamente los ama con locura. —No quiero levantarme, estoy triste. –hago un puchero, pero mi amigo no se conmueve de mí. Por el contrario, me arroja una almohada. —Oye estúpido, ten cuidado, jajaja. –le digo sonriendo. Sé que verme así le preocupa, pero solo debe dejar que

