—Ya veremos. Primero quiero que me cuente todo e iremos viendo por que lado nos movemos. También debo hablar con la otra parte. Si ella está de acuerdo, en muy poco tiempo tendrá buenas noticias. La mujer comienza a explicarnos los pasos que hay que seguir. Espero que María no ponga trabas, o de lo contrario, nos iríamos a juicio y es lo menos que deseo. —Bueno, con esta información, veremos de comenzar la demanda. Se estará citando a su esposa, quien debe contar con un abogado. Estaré en contacto con usted. Nos ponemos de pie y al despedirnos, mi amigo no puede dejar de mirarla, por lo que tengo que darle un codazo. Cuando estamos fuera, le llamo la atención. —¿Qué te pasa idiota? ¿Ahora vas a incomodar a mi abogada? –le pregunto molesto. —¿Es que acaso no viste lo que

