Pero cuando me dí cuenta de la realidad, esa alegría se evaporó de pronto. Creo que el tiempo que estuvimos separados María y yo, me afectó más de lo que yo pensaba. Me siento un momento en la orilla de la cama, pero de inmediato me levanto. Como si se tratara de algo que me llamaba, me acerco al closet para buscar las cosas que Annie había traído para quedarse aquí. Para sorpresa mía, no hay nada. Aunque juraría que las vi cuando me mudé después del intento de boda. Voy hacia el baño y me doy cuenta de que tampoco están sus artículos de limpieza. Esos también estaban por aquí. Todo ha desaparecido. Si hubiera sido la señora que viene a hacer aseo, me hubiera comentado. La única opción que me queda es que haya sido María, la ocasión que me dijo que se quedaría. Creo que ella t

