—En un hora más, llegará la enfermera que contraté para que te haga las curaciones. ¿O prefieres volver al hospital? –me pregunta y niego enfáticamente. —No, no quiero. Es desesperante estar hospitalizado. Mejor me quedo aquí. Después de todo, no tengo nada a que salir a la calle. —le digo y mamá se tranquiliza. –Solo saldré a mis revisiones médicas. Mamá se despide para hacer sus obligaciones y me quedo solo. Si, me hará bien quedarme en casa. ***** Pasado el mediodía, me avisan que tengo una visita. —Hola Aaron, bienvenido. –Es Charlene. Se mira muy energética. Al parecer la pesadez de los primeros días del embarazo han pasado para ella. —Hola Charl. ¿Cómo estás? –le pregunto y nunca debí hacerlo. Comienza a hablar interminablemente, explicando mil cosas. —Por c

