147. La verdad Liam Cuando salí de terapia intensiva, pasé a ver a María. Su habitación está a oscuras, por lo que trato de no hacer ruido. Ella duerme. Al parecer los calmantes si están haciendo efecto en ella. Revisé su expediente antes de entrar a la habitación. Tiene probabilidades de no volver a caminar y es una pena. Es demasiado joven. Como si sintiera mi presencia, comienza a despertar. Me ve parado al lado de la cama y abre los ojos como plato por la sorpresa. —¡Li-Liam! –me dice con voz asustada –¿Qué haces en la oscuridad? –batalla un poco para hablar. Parece que hace esfuerzos para hablar. —Hola. Vine a ver como estabas. ¿Cómo te sientes? –le pregunto y se queda en silencio sin contestar. Parpadea, tratando de enfocarme. Sus ojos reflejan confusión y tem

