Bien. Todo estaba bien o, tal vez, no tan bien como le hubiese gustado. Honestamente, no había pensando en nada productivo ayer por la tarde porque optó por hablar con su asistente, aclarar algunas dudas y luego, bueno, jugar un poco al jefe-secretaria en su oficina. Por Dios, se había dejado llevar por el juego y terminó teniendo sexo con Johari en la oficina, encima de su escritorio y en el sofá y contra la puerta cerrada y… Sí, se habían dejado llevar por el momento, varias veces. Si tuviese que sacar algo bueno de todo lo que ocurrió ayer por la tarde, diría que haber tenido una charla esclarecedora con Johari le hubo servido en demasía. Ahora tenía en claro que lo que tenían no se debía solo a la atracción y al deseo que sentían uno por el otro. Había algo más creciendo entre los do

