Siendo honesto, nunca imaginó que podría tener un momento de paz después de todos los acontecimientos que pasaron durante la semana. Si este fuese un día de su habitual rutina, seguramente estaría inquieto y trabajando hasta altas horas, encerrado en el despacho de su casa, olvidándose hasta de sí mismo. Esta noche, sin embargo, todo era diferente y aún le costaba un poco asimilarlo. De hecho, si tuviese que ir más allá, diría que toda la semana había tenido su toque distinto. Tal vez gracias a que su hermano había estado con él, yendo a la oficina y ayudándolo con algunas cosas. Era algo sorprendente cómo las cosas podían cambiar. No era como si se estuviese quejando. Por el contrario, le gustaba hacía dónde se dirigía su vida. Un paso a la vez para evitar tropezar nuevamente. Posteri

