...El moreno entró, al restaurante después de haber recibido los documentos del detective privado, que había contratado. La mesera pelirroja que estaba en su descanso lo vió, y se acercó a él lentamente. Sin decirle, una sola palabra le entregó un sobre con unos documentos que ella conocía perfectamente. Leyó, toda la información y lo miro con pena -¡Te invito el almuerzo!- Le dijo viéndolo y dando un suspiro- Creo, que no has tenido un buen día. Él, se limitó a seguirla y se sentaron en una mesa. Dónde, ella llegó con un sándwich de pollo, papás y una soda para ambos -¡Ah, pasado mucho tiempo desde que viniste aquí! ¡Me, alegró que escucharas mi consejo! -¡Se supone, que voy a casarme en 3 meses! ¡Me comprometí, en Venecia!- Tomó, su frente y con frustración se apoyo en la mesa.

