-¡Cariño, no tienes que ir sino quieres!- La joven, de cojos café miraba como su novio se preparaba para su primer día de trabajo
-¡Quiero, ir! ¡Las cosas personales, no deben interferir con la vida profesional!- Dijo, viendo como sus ojos querían derramar lágrimas otra vez
-¡No, estás bien! ¡Lo, que está pasando es muy reciente!
-¡Pero, la vida sigue y no se detiene! ¡Todo, lo que yo quiero es olvidar pronto! ¡No recordar a mi hermana, de esa manera!- Cerró, sus ojos- ¡Su imagen, en la morgue es lo que llevaré el resto de mis días! ¡En mis recuerdos, trato de buscar nuestros momentos y sencillamente no lo logró!- Las lágrimas, escaparon por sus mejillas- ¡No, quiero recordar! ¡No, quiero pensar en ella de esa manera!
-¿Has hablado, con Ed?
-¡Está, mil veces peor que yo! ¡Su familia, tuvo que llevarlo al hospital ya que no había comido y no quiere seguir viviendo! ¡Yo, quiero seguir viviendo... Pero, me encantaría que ella estuviera aquí! ¿¡Porqué, Kate!? ¿¡Porqué. le paso esto a mi hermana si era la mujer más buena del mundo!? ¡Si, era la mejor hija, la mejor hermana y hasta la mejor novia del mundo!
-¡Porqué, a la gente buena le pasan ese tipo de cosas! ¡La vida, no es justa!- Lo abrazó, y ambos lloraron
-¡Ahora, entiendo tu dolor!
-¿¡Qué!?
-¡Ahora, que perdí a mi familia me doy cuenta que es lo peor que le puede pasar a un ser humano! ¿Cómo, pudiste levantarte y seguir después de perder a tus padres? ¡Yo, trato! ¡Pero, me siento como un muerto en vida! ¡Hasta, pienso que debí morir yo y no ella!
-¡Basta! ¡No, digas eso! ¡No lo digas, por favor!- Lo abrazó
-¡Nunca, debimos ir a Massachusetts!¡Debí, quedarme cuidándola y protegiéndola!
-¡No, sabías que eso ocurriría! ¡Ya, no te culpes más!
-Kate, dime. ¡Dime, como algo para olvidar!- El llanto, de ambos aumentaba- ¡Dime. cómo logró olvidar a mi hermana! ¡Dime, como logró superar lo que paso!
-¡Si, pudiera te lo diría!
-¡Quiero, que esté viva! ¡Quiero, que esté aquí! ¡Quiero, que te conozca! ¡Que siga, con los planes que tenía para su futuro!
-¡Eso, ya no es posible!
-¡Me tengo, que ir a trabajar! ¡No, pensar me hará bien!- Abrió, la puerta y se fue
La chica, fue a la floreria. La ausencia de Lily, se sentía. Pero, Beth ya había regresado
-¿Y cómo está, Ale?
-Mal, Beth- Dio, un suspiro- ¡Ha estado, quedánsoe conmigo! ¡No, había llorado desde que le entregaron la urna a su madre! ¡Pero, hoy no pudo contenerse!
-¡Dios mio, pero que horrible!
-¡Lo fue!- Siguió, haciendo un ramo de rosas blancas-¡La señora, no paraba de llorar! ¡La llamó, de vez en cuando para que no se sienta tan sola!
-¡Perder, a un ser querido es algo realmente doloroso!
-¡Parece, casi como un zombi! ¡Respira, come, y duerme porque su cuerpo se lo pide! ¡Pero, su alma cabeza y corazón están con su hermana!
-¡No, sabes como lo lamento!- Dijo, la mujer castaña con pesar
-¡No, queda más que seguir! ¡Él, trata pero a penas han pasado 2 semanas! ¡Pero, él quiere que sea de inmediato para que la herida ya no le duela más! ¡Tú, mejor que nadie lo sabes!
-¡Si, lo sé!
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------¡Permítanme, presentarles a nuestro nuevo publicista: Alessandro Bianchi!-
-¡Buenos días, es un placer colaborar con ustedes!- Dijo, en el tono má frío del mundo y saludando a las personas
-¡Es, un placer señor Bianchi!
-¡Encantado!
-¡Encantada!- Todos, le estrecharon la mano y él seguía con la misma cara
Estuvo, concentrado todo el día en la oficina. Les daban indicaciones, de lo que podrían querer y de la manera más fría sugería ideas. podía, ser le nuevo para ya desde ese primer día se estaba ganando la admiración de sus nuevos cólegas.
Sus propuestas, estaban siendo tomadas a consideración y parecía totalmente seguro. Por un momento le dio a sus compañeros la idea de que posiblemente era una persona despiadada, por como se referia a que hicieran las cosas. Sin saber, que estaba tragándose todo el dolor el que llevaba por dentro.
Sin quererlo, su hermana venía a su mente como un destello vago que cobraba fuerza.
Esa noche, fue a la casa de Kate.
-¡Espero, que no te moleste que venga otra vez! ¡No, quiero estar solo!
-¡Claro, que no!- Se sentó, en el sofá con él- ¿Qué, tal tu primer día de trabajo?
-Bien, supongo...- Dijo, con seriedad y suspirando. No lo soporto más, y lágrimas se asomaron por su rostro nuevamente.
-¡Oh, Ale!- Lo abrazó, y lloró junto a él- ¡De veras lo siento! ¡Lo siento, tanto! ¡Desearía, poder hacer algo para remediar lo que paso! ¡Yo, también desearía que tu hermana estuviera viva! ¡Si, quieres culpar a alguien cúlpame a mí; pero te juro que no hay nadie más inocente que tú!-
-¡Oh, Kate!- Ambos, se fundieron en un abrazo.
Ambos, lloraron por semanas en ela casa de la rubia. Que también, llamaba a la familia de su novio, para saber como estaban y poniéndose a sus órdenes.
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-¡Kate!- Su cuñado, la observó sorprendido
-¡Massimo!- Se quitó, unos lentes oscuros que llevaba
-¿¡Le paso, algo a mi hermano!?
-No. Ni siquiera sabe, que estoy aquí
-Ah, ¿Y, qué se te ofrece?-
-¿Puedo, ver a tu madre? Hable, con ella el otro día y me preocuó como sonaba en el telefono- ¿Está bien?
-¿Crees, que podría estarlo?
-Por, supuesto que no-
-Pasa
-Gracias- Entró, con una maleta- ¡Me quedaré en un hotel, no quiero ser abusiva!
-Hijo, ¿Quién es?
-Hola.
-¡Kate!- La mujer, la abrazó y no supo porque se quebró, en llanto en sus brazos
-¡No, se escuchaba bien en el telefono! ¡Tenía, que asegurarme de que estuviera bien!- La apretó, más a ella- ¡Dijiste, que serías parte de mi familia. Por eso, vine aquí! ¡Quiero, saber si estás bien!
-¡No, no lo estoy!- La chica, la abrazó
Había, una repisa y allí estaban la urna con las cenizas de Francesca
-¡Mi hija!
-Mamá, es mejor que guardemos esa urna
-¡NO!- Gritó, la mujer- ¡ES, MI HIJA!
-¡YA, SÓLO ES TIERRA! ¡MAMÁ, NO ME TORTURES MÁS DE LO QUE YA ESTOY!
-¡NO DEJES, QUE SE LA LLEVE!- Le rogó, a la rubia
-¡No, Massimo no se lo llevara a ninguna parte!- Le hizo, un gesto para que no lo moviera y él bajo la mano deteniendo su acción
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-¿¡QUÉ!? ¡NO, ME DIJO NADA!- El joven moreno, alzó la voz
-¡Oye, no grites!- Le pidió Beth- ¡Pensé, que sabías que se había ido con tu familia! ¡Mnecionó, que le preocupaba tu madre y le di unos días!- ÉL, peino su cabello para atrás con frustración- ¿Te molesta, que lo haya hecho?
-No. No me molesta. Kate, es libre hacer lo que quiera y de ir a donde quiera. Pero, me sorprende que no me lo haya dicho
-Me contó, que habías estado muy ocupado en las últimas semanas debido a tu nueo trabajo
-Es cierto
-¿Cómo, te está yendo?
-Bien- Dio un suspiro
-¿Porqué, no la alcanzas y vas a ver a tu familia?
-No puedo, Beth. ¡En serio, tengo mucho trabajo!- Dio, un suspiro de tristeza
-¡No, te esfuerces tanto!- él, levantó su vista- Quiero decir, que no te mates trabajando tanto ¡Sé, que se siente perder a quien amas! ¡Te llenas, de trabajo para no pensar! ¡Pero, finalmente vuelve a tu mente por un instatnte o te lastimas de otra manera!
-Adiós, Beth
-Ale, ¡Lo siento mucho, de verdad!- Le dijo, dándole el pésame
-Tambien, yo- Salió, de la floreria
Como, supuso recibió la llamada de Kate
-Ale...
-¡Sé, que estás con mi familia!
-Iba a decírtelo.
-¿Porqué, suenas como si estuvieras pidiendo disculpas? Kate, no estás haciendo nada malo
-Sé, que debí avisarte antes...
-No importa. Dale, un beso a mi mamá de mi parte... No, puedo ir porque tengo mucho que hacer y trabajar... Si, Adiós
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-Ale, no puede venir en estos días. Pero, me dijo que hará lo posible- La rubia, puso el telefono en su lugar
-¡No, ha sido fácil!- Dijo, el italiano con cabello negró, y cola de caballo con rizos- ¡A, él más que nadie debió dolerle! ¡Era, muy unido a Francesca! ¡Ella, era su cómplice!- Dijo, con tristeza el hermano mayor
-¿Tanto, así?
-¡Alessandro, tenía miedo de irse de este lugar! ¡Pensaba, en ir a la universidad de aquí! ¡Quedarse, aquí! ¡Pero, era un joven con grandes sueños en este lugar tan chico! ¡Francesca, lo alentó a irse y luchar por sus sueños! ¡De niños, solían ponerse en mi contra y ambos me atacaban en la guerra de cosquillas!- Río, y unas lágrimas salieron de sus ojos- Disculpa
-¡No, hay problema! ¡Yo, ya me voy y regreso mañana!
-¡Por favor, quedáte! ¡Eres, la novia de mi hermano y puedes usar la habitación que usaste la última vez!
-¡No, quiero ser molestia!
-Kate, tú le haces bien a mi mamá... Se enojará, conmigo sino te dejó quedaret con nosotros.
-Esta bien.
La jóven rubia, se quedó en la habitación de la vez anterior.
Estuvo varios días, conviviendo con la familia de su novio.
Ayudó, en los deberes del hogar; Habló con el resto de la familia y estrecho su vínculo con el hermano mayor de su novio.
Los acompañó, en los días en los que les agarraba el sentimiento y derramaban lagrimas por Francesca
La señora Bianchi, sentía como si la rubia fuera su hija.
Alessandro veía inocencia, ingenuidad, bondad y todo lo bueno en los ojos café de Kate. Ahora, su familia sentía esa misma sensación
-¡Ya, debo volver al trabajo!- Se despidió, de ellos- ¡Cuando, vayan a Los Ángeles tienen un lugar en mi casa! ¡Son, Bienvenidos cuando quieran!
-¡Nos mantendremos, en contacto!- El tío, la madre y el hermano mayor la abrazaron.
-¡Por favor, llama!- Le pidió, su suegra vestido de negro
-¡Y, ustedes también! Por favor- Les dio un beso en la mejilla, a todos.
Pidió, un taxi y tomó el autobús de regreso a Los Ángeles.
-¡Mi amor!- Alessandro, la abrazó y ella le correspondió- ¡Que, bueno que regresaste!
-¿Qué, tal el trabajo?
-Pesado- Dijo, con aun tristeza en su mirada oscura- Sabes, que a pesar de todo los días dificiles no pasaran
-Lo entiendo.
-Kate, ¿Aún, sigue en pie la propuesta de mudarme aquí?
-Claro, mi amor.
-Si te soy honesto, no quiero estar solo... Y, te necesito más que nunca-
-Por supuesto...
-Yo, pagaré todos los servicios básicos de la casa. Y, la comida
-Podemos, hacerlo entre los 2
-¡Por favor, déjame al menos hacerme cargo de los gastos básicos! ¡No, me sentiría bien si los llevamos ambos!
Kate, sabía que él tenía ideas de como un hombre debía llevar un hogar
-Si, es lo que quieres...
-¿Cómo, están?
-Sobrellevándolo, ¡Tu madre, no está del todo bien! ¡Deberías, ir uno de estos días!
-¡Yo, no puedo! En serio, tengo mucho que hacer
-¿Te molesta, si voy yo algunos fines de semana? Tu familia, en serio me importa y me preocupa
-¿No, te molestaría?
-No. Sé, lo que es perder a alguien y estar solo- Cerró, sus ojos- Hubiera deseado, tener a alguienc cuando mis padres fallecieron-
-No tienes, que pedirme permiso. Ve, cuando quieras.
En esa semana, el italiano llevó la ropa que tenía de su anterior departamento y como casi no tenía nada, incluso dejó el pequeño refrigerador y microondas que tenía.
-¡Sé, que sentías que era demasiado rápido que dieramos este paso!
-¡Yo, ya no sé cuando es demasiado pronto para algo o alguien! ¡Es, mejor tomar las oportunidades en el momento!- Ella acarició, su rostro- ¡No, quiero lamentar nada! No puedo- Ella, quiso besarlo y fue sólo un beso leve- ¡Ahora, no!
-Entiendo- Lo vio con amor.
-No, es que no quiera... Bueno, si pero no ahora...
-Hey, Yo entiendo-
La rutina, en el trabajo siguió.
Paso un año en el Alessandro demostró, que era un publicista capaz y daba lo mejor de si.
Kate, iba los fines de semana para visitar a la familia de Alessandro. Este, fue con ella 6 meses después de que muriera su hermana.
-Perdón, por no haber venido antes- Dijo, abrazando a su madre, su hermano y su tío. Ellos, sabían que volvería en algún momento y lo esperaba.
Aunque, fue duro ver la urna en la que estaban las cenizas de su hermana. Finalmente, decidieron guardarla en un lugar seguro y no torturarse más
Poco a poco, el dolor se iba convirtiendo en un mal recuerdo para la familia Bianchi.
La rubia, se había ganado la confianza, cariño y un lugar en esa familia. Ya habían, fotos de ella; salía cone ellos a algunos lugares como el cine, centros comerciales, supermercado y algunas cosas.
Beth, le había aumentado el sueldo y las responsabilidades en el trabajo. Se desempeñaba, cada vez más y tenía fija su meta de poner su propia floreria algún día.
El vínculo y el amor entre Kate y Ale seguía creciendo. Sus víncluos con sus personas especiales también se fortalecía... Esas, personas que eran especiales en su vida.
En ese año, Alessandro no la había tocado.
Pero, una noche en la que ella llegó la besó apasionadamente y la llama de su pasión se encendio más fuerte que antes... Quizás, más que nunca.
La vida, a pesar de los tragos amargos en la vida de los 2 parecía estarles dando, la mejor etapa de sus vidas.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------¡El día de hoy se cumple un año de la partida de Francesca Bianchi!- Hablaba, el sacerdote en la misa que se organizo
-¡No, puedo creer que ya haya pasado un año!- Murmuró, el joven italiano- ¡Paso, tan rápido que parece mentira!
Las lágrimas se hicieron presentes en la familia y todos estaban vestidos de n***o.
La fecha pareció amargar a todos alrededor. Los amigos de la pareja llegaron, incluida Beth y les dieron el pésame
-Ed- Llegó, él que había sido la pareja de la difunta
-¿Cómo, has estado?- Le preguntó Massimo, mientras lo abrazaba
-Sobreviviendo, ¿Y, ustedes?
-Tratando, de seguir adelante
-Me alegro, por ustedes
La rubia se acercó- ¿Recuerdas, a Kate?
-Francesca, solía mencionarla mucho. Se moria, por conocerla
- ¿Qué, tal Ed?- Lo saludó, ella
-No, muy bien. ¡Sigo, amando y extrañandola! ¡Por eso, amanse y digánselo siempre! Después, sólo quedan los recuerdos
-Mamá, hará una comida en su honor ¿No, quieres venir?- Le preguntó, Massimo
-Creo, que si- Dio, un suspiro
-Eres, lo único que nos queda de ella que no es material- Le dijo Ale, tocando su hombro
-¡Y, ustedes lo más cercano que tengo de ella!- Los abrazó
-¡No, vuelvas a apartarte!- Lloraron, los hermanos Biancho abrazándolo y ellos llorando otra vez
Fueron, a la casa de la familia Bianchi
Había, una gran mesa con comida
-¡Ed!- Su, antigua suegra se acercó a abrazarlo
-¡Es, un placer verla!
-¡Que, bueno que estés aquí!
-¡Por favor, sientate!- Se sentó, en el tercer asiento de la mesa- ¡Muchas gracias, a todos por acompañarnos! ¡Por recordar con alegría, la vida de mi hija! ¡Y, mejor aún que al que consideraba mi tercer hijo esté hoy aquí!- Dijo, mirando al pelirrojo
Todos comieron, hicieron una oración por ella
-Ale- Todos, los amigos que tenían se acercaron
-Gracias, por estar aquí-
Ale y Kate fueron a caminar por el jardín del lugar que rentaron
-¿Cúanto, tiempo llevaban Francesca y Ed?
-5 años de relación.
-¿¡5 años!?
-Planeaba, proponerle matrimonio... En serio, la amaba
-Por, lo que dicen todos. Me doy cuenta que Francesca era una persona maravillosa ¡No merecía, morir así!- Se lamentó la rubia
-Pero, los recuerdos quedan. ¡Esos, nadie nos los quitará!- Apretó, sus labios y se quebró como hacía meses ya no lo hacía... Como, siempre la rubia lo abrazó