-¿¡Doménica!?- La chica, pelirroja su muñeca con el bolígrafo y con la libreta para apuntar la orden. Miraba a Kate, con un miedo y empezó a tragar saliva. Se apartó, rápidamente de esa mesa. La rubia, sólo la siguió con la mirada y tragó saliva -¿¡La conoces!?- Preguntó, Alessandro. Ya, que la reacción de su novia había sido bastante extraña al ver a esa chica pelirroja. Pero, se repuso rápido -No- Dijo, con seguridad. Pero, la mirada de ella decía otra cosa. Ale, podría jurar que por un momento la vio nerviosa y observó el menú que tenían en mesa y centro su mirada café en la misma. La chica pelirroja se puso nerviosa -Gina, ¿Qué pasa?- Le preguntó, uno de sus compañeros al verla temblando y tan nerviosa- ¡Dejaste, a tus clientes! -¡No, puedo atender esa mesa! -¿¡Porqué

