59 Quedo en shock, literalmente. No puedo creer lo que mi mamá me acaba de decir. Nunca me imaginé que ella fuera como yo; que fuera una bisexual, lesbiana o como la quieran llamar. Creo que ahora entiendo por qué yo soy así. Además, jamás he notado que mire a una mujer de la manera como yo las miro cuando me pillo que están divinas. Ella es demasiado femenina, estilizada, demasiado mujer. Supongo que mi cara de sorpresa supera la de esa tonta que hace unos años eligieron de Miss Universo y como a los dos minutos le dijeron que no, que era una equivocación, porque mi mamá se totea de la risa al verme y me dice: —Nena, ni que te hubiera dicho que soy la "pata sola" o "la llorona". —Tú, má, ¿también eres lesbiana? —Sí, mi nena, pero soy una lesbiana frustrada… —¿Cómo así? Es que tú no

